
Nos cuentan que un turista de viaje por Seul (Corea del Sur), se le ocurrió la idea de comprar una caja de bombones imitación made in China de los Ferrero Rocher (ya que su precio era un tercio más barata que la original) .
Y que cuando abrió la caja descubrió que además de chocolate, la caja tenía habitantes.
Cada bombón parecía un planeta habitado por muchos gusanos, con el consiguiente susto por parte del pobre turista, al cual supongo que se le quitaron las ganas de probar más bombones ya sean sucedáneos , u originales.
Ya lo dice mi madre, “lo barato sale caro”, ¡que razón tiene la santa!
Vía: meneame.net










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