Después de un día de grandes comilonas, lo que menos apetece es ponernos a cocinar. Casi se nos van hasta las ganas de comer.
Pues bien, para esos “días” con los espárragos lo tenemos muy fácil, ya que son apetecibles en cualquier momento y a cualquier hora, igual nos valen para un día de fiesta que para uno de diario……. mas versatiles imposibles. Además de que hay muy poca gente a la que no les gusten.
Un plato fresco y ligero, que solo o acompañado, hace sana cualquier comida.
Ingredientes:
Espárragos (en lata o frescos cocidos en casa)
Aceite de oliva
Vinagre de vino
3 Tomates
Mostaza tipo Dijon
Sal
Azúcar vainillada
Elaboración:
Cortamos el tomate en dados pequeños.
Preparamos una vinagreta en un cuenco donde añadiremos aceite de oliva virgen, vinagre de vino (la mitad del aceite de oliva), una cucharadita de mostaza, sal, y una pizca de azúcar vainillada, batimos con un tenedor hasta que tengamos una “crema” compacta.
Añadimos los trozos de tomate y se lo ponemos por encima de los espárragos, que los tendremos dispuestos en una bandeja.
Adornamos con perejil picado.
Y para dentro…..











Añade un Comentario