Caldo casero con jamón y pasta

Con el frío que tenemos metido en el cuerpo, llevamos dos días con el termómetro marcando en negativo, nada mejor para combatirlo que un buen caldo casero.

Caldo casero de jamon y gigli

La mejor manera para entrar en calor en este duro invierno es un buen plato de caldo casero muy calentito.

Cada hogar tiene su receta con diferentes variantes. Hoy os presento una de las mías.

¡Que te aproveche!

Ingredientes de la receta:

  • 1 Punta de jamón
  • 1 Hueso de jamón añejo
  • 1 Cuarto trasero de pollo o gallina
  • 4 Zanahorias
  • 2 Puerros
  • 1 Rama de apio
  • 400 gr. de repollo
  • 3 Litros de agua
  • 2 Cucharas colmadas de sal


Caldo casero de jamon y gigli

Elaboración del caldo casero:

  1. Ponemos a cocer el agua con sal en una cazuela amplia.
  2. Lavamos el hueso de jamón y el cuarto trasero del pollo y se lo añadimos a la cazuela junto con la punta de jamón.
  3. Limpiamos y lavamos la verdura: quitamos la parte verde del puerro y lavamos bien la blanca para quitar posibles restos de arena; pelamos las zanahorias y las cortamos en trozos no muy grandes; partimos en tres trozos la rama de apio.
  4. Echamos todos los vegetales a la cazuela.
  5. En cuanto empiece a hervir, desespumamos, y dejamos cocer a fuego lento una hora.
  6. Diez minutos antes de que termine el tiempo de cocción rectificamos el punto de sal.
  7. Después tenemos dos opciones: o Colar el caldo y desechar el resto de ingredientes, o Sacar toda la carne posible del hueso, la punta del jamón y el cuarto trasero del pollo.  Lo incorporamos al caldo casero, sin sacar las verduras, y pasamos la batidora o utilizamos la Thermomix para dejarlo lo más “fino“ posible. Yo opte por esto segundo ya que me gusta que tenga toda la sustancia posible.
  8. Pasé todo el conjunto por el vaso de la Thermomix (tres tandas) y luego lo colé por un chino para quitar posibles restos.

Si queremos convertir el caldo casero en una rica sopa. Volvemos a poner la cazuela al fuego y, cuando empiece a hervir, añadimos la pasta: fideos, sopa de lluvia, gigli, etc.

Lo bueno que podemos tener el caldo casero en la nevera unos cuantos de días para ir sacándolo cuando el cuerpo nos lo pida. Si no lo requiere…lo congelamos y para otra ocasión.

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