Yogures caseros sin lactosa
Para hacer yogures caseros sin lactosa podemos emplear la “clásica” yogurtera, o bien nuestro horno. Este electrodoméstico es el que hemos utilizado para hacer nuestros yogures caseros sin lactosa. Un yogur que sólo necesita dos ingredientes para su elaboración: leche y Lactobacilos o bacterias del ácido láctico. ¿Y que son los Lactobacilos o bacterias del ácido láctico?, te preguntarás. Estas bacterias son las que harán el “milagro” de convertir la leche en yogur. ¿Dónde puedo conseguir Lactobacilos o bacterias del ácido láctico?, pues en farmacias o bien, y lo más fácil, es usar un yogur natural que nos servirá, a modo de “masa madre”, para hacer nuestros yogures. Tambien hemos usado unos tarros de barro o cristal con tapa.
Raciones Tiempo de preparación
8raciones 20minutos
Tiempo de reposo
5horas
Raciones Tiempo de preparación
8raciones 20minutos
Tiempo de reposo
5horas
Ingredientes
  • 1l Leche enterasin lactosa Central Lechera Asturiana
  • 1 Yogurnatural entero (elaborado sin leche en polvo)
Instrucciones
  1. Vertemos la leche sin lactosa en un cazo y la llevamos a fuego medio. Calentamos hasta alcanzar 45º, si no tienes termómetro de cocina basta con que introduzcas un dedo en la leche y no te quemes, aunque tampoco tiene que estar tibia, más bien templada.
  2. Añadimos el yogur y mezclamos bien con la ayuda de unas varillas o tenedor.
  3. Mientras preparamos el yogur, metemos los tarros de cristal en el horno a 50º de temperatura. Cuando el horno llegue a esta temperatura, le apagamos.
  4. Sacamos los tarros y rellenamos con la mezcla anterior.
  5. Ponemos la tapa en cada tarro y cerramos.
  6. Colocamos los tarros en una bandeja y cubrimos con paños o una manta (de esas finas), con la intención de mantener la temperatura más estable y durante más tiempo de los tarros en el horno. Esta temperatura deberá estar en torno a los 45º, si es mayor las bacterias podrían morir sin hacer su función.
  7. Introducimos la bandeja en el horno, que todavía seguirá caliente, y dejamos que se haga el “milagro” de convertir la leche en yogur toda la noche o un mínimo de 5 horas.
  8. Pasado el tiempo sacamos los tarros del horno, quitamos los paños o manta y, cuando estén a temperatura ambiente, les guardamos en la nevera durante unas horas antes de su consumo.