Receta de polvorones o mantecados
Raciones
24unidades
Raciones
24unidades
Ingredientes
Ingredientes para 24 mantecados pequeños:
Para decorar
La receta original llevaba (yo no puse)
Instrucciones
  1. El día anterior a la realización de los polvorones o mantecados juntamos en una bandeja de horno la harina (tamizada) con los anacardos, introducimos la bandeja en el horno a 130º, media hora, removiendo de vez en cuando.
  2. Cuando nos pongamos “manos a la obra”, echamos la harina en un bol grande, realizamos un cráter en el interior donde colocaremos el resto de ingredientes, la manteca de cerdo ibérico y el azúcar glass.
  3. Con las manos bien limpias mezclamos todos los ingredientes, hasta que tengamos una masa homogénea, “arenosa”, pero manejable.
  4. Elaboramos una única bola y la guardamos, en el mismo bol tapada con papel film, en la nevera una hora.
  5. Pasado ese tiempo sacamos y “trataremos” de modelar los polvorones o mantecados. Bien de manera manual utilizando la boca de un vaso o bien utilizando moldes navideños que no sean grandes.
  6. Cuando vaya sobrando masa la volvemos a juntar y volvemos a darla forma hasta acabar con ella.
  7. Los polvorones les colocamos sobre una bandeja de horno con papel de estraza y les dejamos reposar otra hora.
  8. Horneamos sólo con grill, quince minutos a 200º, en la segunda ranura (empezando por arriba) del horno.
  9. Como bien nos dice Susana (Webos Fritos), a partir del décimo minuto, vigilar los polvorones no sea que se nos quemen.
  10. Retiramos y dejamos enfriar.
  11. Una vez fríos les espolvoreamos con azúcar glass.
Notas de la receta

Tienes que tener cuidado durante todo el proceso con su manipulación ya los polvorones que son muy frágiles al tacto pero exquisitos al paladar. 

La manteca de cerdo ibérico la puedes comprar o bien elaborarla en casa. Si la vas a elaborar en casa puedes pedir a tu carnicero si te vende un trozo de tocino ibérico (el mio la vende a 3€ el kilo)

Una vez tengamos el trozo de tocino ibérico en casa, le quitamos la corteza y cortamos en trozos pequeños. Cuanto más pequeños mejor. Les colocamos en una cazuela y les ponemos a fuego medio hasta que se deshagan y solo quede los chicharrones.

Cuando la grasa esté templada (no seas impaciente), más bien tirando a fría, colamos a un tarro de barro o de cristal. Dejamos que se enfríe por completo la manteca.