Antes de nada, ponemos a precalentar el horno a 180º.
Engrasamos un molde y reservamos.
Echamos en un bol el yogur y los huevos.
A continuación incorporamos una medida del envase del yogur de aceite y dos de azúcar.
Batimos bien con unas varillas hasta que se integren todos los ingredientes.
Añadimos las medidas de harina, el cacao y la levadura. Removemos bien.
Cuando tengamos una masa homogénea y sin grumos, vertemos en el molde e introducimos en la parte central del horno.
Horneamos 45 minutos a 170º.
Colocamos unas rodajas de naranja confitada encima del bizcocho y horneamos unos diez minutos más.
Sacamos el bizcocho de chocolate del horno y dejamos templar.
Vertemos por encima, un poco de almíbar de naranja, cada diez minutos hasta que se nos acabe.
Debemos hacerlo poco a poco si no queremos que se nos baje todo el almíbar al fondo del bizcocho.
Tapamos con papel film y dejamos reposar en un lugar seco durante unas cuatro o cinco horas antes de degustar. Mucho mejor si es de un día para otro.
Desmoldamos y degustamos.