Ingredientes
Utensilios
Elaboración
- Lo primero es preparar la crema de castañas siguiendo su receta. Importante: reserva el agua de cocer las castañas, que usaremos para la masa. Si vas a usar crema comprada, empieza directamente por el paso 2 con agua.
- Colamos ese agua y ponemos 125 ml en una cazuela junto con la mantequilla y la pizca de sal.
- En cuanto empiece a hervir retiramos del fuego, incorporamos la harina tamizada de una sola vez y volvemos a llevar al fuego.
- Removemos con una cuchara de madera un par de minutos, hasta que la masa forme una bola que se despega de las paredes de la cazuela.
- Apagamos el fuego y retiramos la cazuela.
- Dejamos templar unos cinco minutos (la masa debe estar caliente pero sin quemar) y añadimos los huevos de uno en uno: hasta que no esté integrado el primero, no se añade el segundo. Si hiciera falta, incorporamos parte de un tercero poco a poco.
- La masa está lista cuando queda lisa y brillante y cae de la cuchara formando una punta. Se puede freír enseguida; si la preparas antes, tápala para que no forme costra.
- Ponemos abundante aceite de girasol en una sartén honda y lo calentamos a fuego medio, alrededor de 160-170 ºC. Freímos primero un buñuelo de prueba: debe crecer y cocinarse por dentro antes de dorarse demasiado.
- Con la ayuda de dos cucharillas formamos bolitas del tamaño de una nuez y las echamos al aceite de pocas en pocas, porque se hinchan bastante.
- Al crecer, muchos buñuelos se giran solos; al que no lo haga le damos la vuelta con la espumadera para que se dore por igual.
- Cuando estén dorados por igual los sacamos sobre papel absorbente y los dejamos enfriar por completo.
- Ya fríos, los rellenamos de crema de castañas con una manga pastelera de boquilla fina.
- Espolvoreamos azúcar glas por encima y servimos.
Información nutricional
Notas
Los tiempos son con la crema de castañas ya preparada. Si la haces en el momento, añade su elaboración y el enfriado (cocer y pelar las castañas, cocinar la crema y dejarla templar).
La masa choux no necesita reposo: en cuanto tiene la textura correcta puede freírse. La cantidad de huevo es orientativa; fíate de la textura (lisa y brillante, que cae formando una punta). Los valores nutricionales son aproximados: dependen del aceite absorbido en la fritura y del tipo de crema empleada.
