Picamos finamente la cebolleta y el ajo.
Salpimentamos las chuletas de pavo.
Ponemos a calentar en una cazuela tres cucharadas de aceite de oliva.
Doramos por ambos lados las chuletas en la cazuela. Reservamos.
En ese mismo aceite pochamos la cebolleta y el ajo durante unos minutos. Incorporamos las chuletas y los guisantes y alcachofas, en nuestro caso son congeladas. Si lo prefieres puedes utilizarlas frescas. En este caso, deberás limpiar las hojas exteriores de las alcachofas y cocerlas en agua con sal durante 12-15 minutos a fuego lento, antes de añadirlas al guiso de carne.
Vertemos el caldo de pollo y el vino blanco, subimos el fuego al máximo hasta que empiece a hervir. Cuando ocurra esto, bajamos el fuego y dejamos cocer durante 15 minutos.
Rectificamos el punto de sal, si hiciera falta, servimos y degustamos.