Pochamos durante cinco u ocho minutos en una cazuela, con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, la cebolla y los ajos picados finamente.
Mientras, limpiamos cuidadosamente los níscalos para que no quede ningún rastro de arena.
Cortamos en trozos no muy pequeños y añadimos al interior de la cazuela con el pimentón.
Mezclamos suavemente y sofreímos durante unos segundos.
Vertemos el caldo de verduras o carne.
Dejamos que llegue al punto de ebullición.
Añadimos las patatas, que habremos pelado y chascados con anterioridad, junto con las hojas de laurel.
Dejamos cocer a fuego medio bajo durante 40 minutos.
Si te das cuenta, no hemos puesto en ningún momento sal al guiso, ya que el caldo de verduras o carne está más o menos sabroso. A media cocción comprueba el punto de sal. Si hiciera falta, añades a tu gusto.
Cuando estén hechas, tapamos la cazuela y dejamos reposar durante un cuarto de hora antes de servir.