En una cazuela grande pochamos con tres cucharadas de aceite de oliva la parte blanca de un puerro, cortado en rodajas finas.
En lo que se pocha, pelamos y cortamos en trozos los boniatos y la zanahoria.
Se lo añadimos a la cazuela y removemos, sazonamos y cubrimos con agua.
Una vez que empiece a cocer, tapamos la cazuela y bajamos el fuego al mínimo.
Dejamos así durante 20-25 minutos.
Retiramos, trituramos, rectificamos el punto de sal y colamos por un chino a una cazuela limpia. Mantenemos la crema de boniato caliente.
En una sartén, con una cucharada de aceite de oliva, salteamos las 12 navajas.
Cortamos por la mitad y reservamos.
Servimos la crema de boniatos en platos y acompañamos con tres navajas por persona.
Aderezamos con una pizca de pimienta recién molida y unos brotes de nabo y esparrago de guisante.