Lavamos, escurrimos y sacamos el hueso de las ciruelas.
Echamos en el vaso de la Thermomix o en un bol junto con el yogur (sin el envase), el aceite de oliva, una pizca de sal y el pepino pelado y cortado en dados grandes.
Trituramos un par de minutos, hasta conseguir una crema sin grumos y homogénea.
Probamos y rectificamos a nuestro gusto, bien por falta de sal o por el contrario de dulce. Que en este caso añadiríamos un poco de azúcar.
Repartimos la crema de pepino, yogur y ciruelas en vasos de degustación o en cuencos. Guardamos en la nevera cómo mínimo una hora, antes de su tomarlo bien fresquito.
A continuación preparamos las brochetas de frutas.
Efectuamos un corte longitudinal a los dátiles para extraerles el hueso.
Cortamos en tiras el queso (en nuestro caso un queso zamorano curado) e introducimos en el interior de los dátiles junto con un trozo de bacalao ahumado.
Preparamos la tempura echando en un bol una cucharada de harina especial para tempura y cinco de agua. Mezclamos y reservamos en lo que se caliente el aceite de girasol, que habremos puesto en una sartén al fuego.
Cuando veamos que el aceite está caliente, rebozamos los dátiles rellenos en la tempura y freímos por todos los lados.
Sacamos sobre papel absorbente.
Mientras se templan los dátiles preparamos las brochetas de frutas.
En cada palo pinchamos primero una uva, un cuarto de ciruela, un dátil relleno y terminamos con una fresa limpia y entera.
Servimos y degustamos la crema de pepino, yogur y ciruela acompañada de una brocheta de frutas y dátil relleno de queso y bacalao ahumado.