Abrimos y colocamos los puerros en un escurridor.
Mientras sueltan todo el agua de la conserva, picamos en dados por separado los tomates y medio aguacate. Colocamos en un cuenco. Sazonamos y reservamos.
El resto de aguacate cortamos en láminas de tres o cuatro milímetros de grosor.
Repartimos los puerros en el centro de cuatro o seis platos, si queremos presentarlos de manera individual, o bien todos juntos en una bandeja.
Esparcimos el tomate y el aguacate por encima de los puerros.
Colocamos el resto de aguacate por encima del tomate y aderezamos con la vinagreta que prepararemos mezclando en un vaso con la ayuda de un tenedor el aceite, la vinagre y la miel.
Aderezamos con aros de cebolla morada y brotes o hierbas aromáticas frescas.
Servimos y degustamos.