Ponemos abundante agua con sal y un hilo de aceite de girasol a cocer.
En lo que empieza a hervir, limpiamos las coles.
Una vez arranque el agua el hervor, añadimos los rigatonis y las coles de Bruselas.
Tapamos la cazuela, dejamos cocer tres minutos a fuego lento y apagamos. Procurando dejar la cazuela sobre el calor residual, si tienes vitroceramica. Si no dispones de este electrodoméstico, dejas cocer a fuego lento otros cinco minutos y dejas templar los rigatonis y las coles en su interior.
En lo que se cuecen los rigatonis, picamos finamente el puerro y pochamos en un cazo con la mantequilla. Cuando este blanquecino añadimos la morcilla, a la cual habremos quitamos la piel y desmenuzado con anterioridad.
Añadimos 150 ml de nata y una pizca de sal y nuez moscada, removemos suavemente.
Dejamos hacer durante 7 minutos a fuego lento. Retiramos del fuego y dejamos templar.
En otro cazo calentamos los garbanzos con el caldo. Trituramos finamente, añadimos la nata y mezclamos. Rectificamos el punto de sal. Ponemos a calentar a fuego muy lento.
Sacamos y escurrimos los rigatonis. Rellenamos con la morcilla.
Echamos unas cucharadas de la crema de garbanzos en cuatro platos hondos.
Colocamos 7 rigatonis rellenos de morcilla sobre la crema de cada uno de los platos. Y dos coles de Bruselas
Salseamos de nuevo con un poco más de la crema de garbanzos. Y adornamos con unas hojas de albahaca fresca.
Servimos y degustamos estos deliciosos Rigatoni con morcilla.