Ingredientes
Method
- Los picantones, por norma general, suelen venderse ya limpios de plumas y sin vísceras, aunque un repaso no les viene mal, siempre queda el típico plumón que va a parar al plato del cuñado...
- Una vez estén limpios los picantones salpimentamos tanto por dentro como por fuera.
- Con un hilo de cocina les atamos las patas y alas para que al freír y cocer no se abran y se rompan.
- Echamos cuatro cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia. Doramos por todos los lados los picantones.
- Cuanto estén todos, reservamos.
- Pochamos en esa misma aceite la cebolleta, picada finamente, y la zanahoria, pelada y cortada en dados.
- Pasados unos cinco minutos a fuego lento, incorporamos el beicon, las ciruelas, los dátiles y las nueces. Removemos suavemente.
- Añadimos el coñac o Brandy, removemos suavemente y vertemos el caldo de carne o en su defecto agua y una pastilla de caldo.
- Introducimos los picantones en la cazuela, subimos el fuego al máximo hasta que empiece a hervir. En este momento bajamos el fuego, tapamos y dejamos cocer el conjunto durante 40 minutos.
- Comprobamos el punto de cocción de los picantones, pinchando con una brocheta el muslo y la pechuga. Si ves que está todavía "algo duro", dejamos cocer hasta que esté la carne tierna.
- Rectificamos el punto de sal si hiciera falta.
- Retiramos del fuego. Quitamos el cordel de cocina que nos "aguanta" a los picantones.
- Servimos y degustamos.
Nutrición
Notas
Una vez estén hechos los picantones podemos reservar el guiso durante tres o cuatro días en la nevera. O también congelarlo, y descongelarlo el día antes de cuando vayamos a degustarlo.
A la hora de calentar el guiso de picantones podemos hacerlo en una cazuela a fuego lento o bien en el horno. Esta última es la más adecuada, a nuestro modo de ver, para calentar los pincantones de cara a Navidad.
Para ello lo mejor es, una vez hemos elaborado los picantones guisados, colocar los picantones en una fuente o recipiente apto para el horno. Tapar con papel film y reservar en la nevera hasta que vayamos a calentarlo. Como os decimos tres días como máximo en la nevera. Si van a ser más, para evitar riesgos, mejor congelar.
