Lo primero será encender el horno, a 180ºC.
Tamizamos sobre un cuenco grande la harina y la levadura.
En otro cuenco grande, y con la ayuda de unas varillas, batimos la mantequilla con el azúcar glass, hasta conseguir una pasta esponjosa y pálida.
Separamos las claras de las yemas. Estas últimas las añadimos a la pasta anterior. Mezclamos.
Incorporamos poco a poco la harina y la nata.
Montamos las claras a punto de nieve y lo añadimos a la mezcla anterior.
Colocamos papel de horno en un molde (de 24-26 ct.), y vertemos la masa.
Esparcimos por encima los piñones y un poco de azúcar.
Horneamos durante 50 minutos, o hasta que comprobemos que está hecho el bizcocho.
Sacamos y dejamos enfriar a temperatura ambiente antes de su degustación.