Lo primero que tenemos que preparar es la tempura.
Podemos hacerla de dos maneras, la primera comprando un envase de harina especial para tempura (hay varios tipos y casi todos los supermercados tienen su marca blanca) o bien tempura a la manera tradicional (mezclando 100 gr de harina, 1/2 Vaso de agua muy fría, 1 yema de huevo -opcional- y una pizca de sal).
Nosotros nos decantamos por la Tempura de Santa Rita, ya que la hemos probado en más de una ocasión y siempre nos ha quedado muy crujiente.
Una vez tengamos elaborada la tempura, ponemos a calentar abundante aceite una sartén.
Cortamos el queso en bastones de medio centímetro de grosor. Estiramos las lonchas sobre la encimera, colocamos un bastón en el principio del jamón de york y envolvemos.
Cuando tengamos todos los rollitos de jamón York y queso hechos, pasamos por la tempura y freímos.
Sacamos sobre papel absorbente los rollitos de jamón york y queso en tempura y servimos inmediatamente con un poco de ensalada y, si quieres, con unas verduras en tempura.