Precalentamos el horno a 150º C con ventilador.
Forramos un molde desmontable de 24 cm. con papel de aluminio para permitir la cocción a baño maría, extenderemos sobre él una gruesa capa de mantequilla y espolvorearemos azúcar inclinándolo para repartirlo de forma homogénea.
Fundimos la mantequilla, el chocolate y el cacao en polvo a fuego suave, al baño maría o en el microondas.
La mantequilla que hemos empleado es la de Central Lechera Asturiana por su sabor único y textura cremosa, su naturalidad y propiedades nutritivas. La grasa del chocolate se funde con el de la nata y la mantequilla y queda perfectamente ligado y compactado.
Mientras separamos las claras de las yemas y las montamos con una pizca de sal y con la mitad del azúcar hasta que formen picos.
Con la otra mitad del azúcar batimos las yemas, la nata fresca y la vainilla hasta obtener una mezcla cremosa que incorporaremos a la preparación de chocolate.
Seguidamente añadimos la claras montadas con delicadeza hasta obtener una consistencia homogénea.
Para cocinarla, vertemos la pasta en el molde y lo colocamos en un recipiente más grande sobre el que añadiremos agua hirviendo hasta ¾ partes de la altura del molde.
Cocemos durante 55 minutos hasta que al clavar un palillo en el centro del pastel salga limpio.
Sacamos el baño maría del horno, dejando la tarta de chocolate dentro 3 minutos más.
Transcurrido este tiempo la sacamos del baño maría y dejamos enfriar.