Para hacer la base de la tarta, trituramos las galletas y mezclamos con la mantequilla semi-derretida.
En un molde desmontable de unos 24 cm colocamos esta mezcla e introducimos en el frigorífico para que endurezca.
Montamos la nata y vertemos en ella la leche condensada con movimientos envolventes.
Sacamos el molde de la nevera y lo volcamos en él.
Cubrimos con film transparente y metemos en el congelador al menos 4 horas.
Transcurrido ese tiempo disponemos encima una capa de helado de chocolate belga Häagen-Dazs.
Para lo cual dejamos el helado a temperatura ambiente durante 10 – 15 minutos para que no esté muy duro.
Extendemos homogéneamente igualando la superficie con la ayuda de un cuchillo o espátula.
Cubrimos con film transparente e introducimos en el congelador una hora más para que termine de congelar.
Antes de consumirlo sacamos del congelador lo desmoldamos y decoramos con virutas de chocolate y frambuesa.