Tostamos las 8 rebanas de pan en el horno y reservamos.
Cortamos los chipirones en rodajas no muy grandes, sazonamos, enharinamos y freímos en un sartén con aceite de oliva.
Sacamos sobre papel absorbente.
Ponemos las rebanadas de pan sobre una bandeja y cubrimos con una capa de mayonesa de aceite de pino.
Colocamos un par de mejillones encima y aderezamos con una pizca de sal gorda, unos piñones y una guindilla fresca, muy suave. Las que ves en la fotografía son de una mata (que venía en un tiesto) que compre en un Vivero por un precio de 2 euros, que me está dando muchos frutos.
En el resto de rebanadas ponemos unos trozos de chipirón rebozado, unos piñones y una hoja de albahaca. Unas hojas que también han salido de una planta que adquirí en el vivero.
Servimos y degustamos.