Pochamos durante cinco u ocho minutos en una cazuela a fuego medio-bajo, con tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, la cebolla, el pimiento verde y los ajos picados finamente.
Mientras, cortamos en rodajas los chipirones.
Incorporamos a la cazuela y mezclamos. Dejamos hacer durante un par de minutos.
Añadimos la cucharada de tomate frito, el pimentón y un chorrito de vino blanco.Removemos suavemente, vertemos el caldo de verduras o pescado.
En cuanto empiece a hervir, añadimos las patatas, que habremos pelado y chascados con anterioridad, junto con las hojas de laurel.
Dejamos cocer a fuego medio bajo durante 30-35 minutos.
Si te das cuenta, no hemos puesto en ningún momento sal al guiso, ya que el caldo de verduras o de pescado suele estar a "punto de sal". A falta de diez minutos para que termine de cocerse la patata comprueba el punto de sal, si hiciera falta, añades a tu gusto.
Pasado la media hora de cocción la patata ya estará hecha, si ves que el caldo del guiso está "algo líquido", saca algún trozo de patata a un vaso y tritura con la ayuda de un tenedor.
Vierte un poco del caldo en el vaso, mezcla y vuele a echarlo al guiso, para que la patata haga de espesante.
Deja reposar cinco minutos antes de servir.