Limpiamos el pollo de posibles restos de plumas y quitamos el exceso de grasa que encontremos.
Salpimentamos por el interior y exterior.
Lavamos las patatas y el calabacín. Este último le cortamos en rodajas de unos tres centímetros.
Colocamos el pollo con la parte de las pechugas hacia el fondo de una fuente de horno. Repartimos las patatas y el calabacín alrededor del pollo. Sazonamos las verduras a nuestro gusto. Vertemos 100 ml de agua en la fuente del horno.
Encendemos a 200º el horno e introducimos el pollo en el centro del mismo.
Dejamos hacer durante 20 minutos.
Sacamos la bandeja del horno. Embadurnamos el pollo con la salsa fresca de mango con la ayuda de un pincel.
Colocamos de nuevo el pollo, ahora con la parte de las pechugas hacia arriba, esparcimos un poco de perejil picado por encima y horneamos durante una hora y cuarto a 170º.
Pasado el tiempo, comprobamos que el pollo esté hecho. ¿Cómo se comprueba que el pollo está hecho? Pinchándole con una brocheta o aguja de hacer punto. Si entra sin hacer fuerza, la carne está en su punto. Si notamos resistencia, dejamos hacer durante más tiempo.
Sacamos y degustamos el Pollo asado fácil. Seguro que os gusta