Sobre la encimera de nuestra cocina mezclamos todos los ingredientes.
Echamos primero la harina, mezclada con el sobre de levadura, en forma de volcán.
Hacemos un agujero en el centro y echamos la mantequilla y el huevo, junto con el azúcar y las especias.
Mezclamos bien con las manos.
Colocamos en un bol y la guardamos en la nevera o lugar fresco 24 horas.
Después extendemos la masa con un rodillo, sobre una superficie enharinada, hasta conseguir una capa fina de 4 o 5 milímetros.
Cortamos con unos moldes o bien con el filo de un vaso pequeño.
Colocamos las pastas speculoos sobre una bandeja de horno con papel sulfurado y horneamos, con el horno precalentado a 180º, 15 minutos.
Sacamos sobre una rejilla y volvemos a colocar más galletas hasta que se nos acabe la pasta de speculoos.
Servimos las pastas Speculoos cuando estén frías. Son tan buenas que no hay que esperar a Navidad para hacer esta receta.