
Si quieres deleitar a tu familia o comensales en la mesa sólo tienes que elaborar esta receta “Rissoto de calamares y mejillones“.
Ingredientes para 4 personas:
2 Calamares (a ser posible frescos)
250 gr. de arroz
250 gr. de mejillones en salazón
1 Puerro
1 Cebolleta
Aceite de oliva
Queso parmesano o curado
Sal
Elaboración:

Limpiamos los calamares separando la cabeza del cuerpo y sacando el interior del tubo, incluida la “espina del calamar”. Quitamos la piel al tubo y a los tentáculos. Lavamos en agua fría y cortamos en trozos grandes y regulares.
En la olla a presión cocemos, durante veinte minutos, el calamar con el puerro limpio y partido por la mitad, cuatro cucharadas de aceite de oliva, sal al gusto y litro y medio de agua.
Sacamos los trozos de calamar y trituramos con la Thermomix o batidora el caldo y el puerro.
Echamos tres cucharadas de aceite de oliva en una cazuela, sartén o paellera. Cuando coja calor rehogamos un par de minutos el arroz.
Añadimos, según vaya consumiendo, poco a poco el caldo. Cuando esté casi consumido el caldo que hemos echado se añade otro poco y, al secarse ésta, el resto.
Sabes que tiene que ser el doble y un poco más del peso total del arroz. En este caso si son 250 gr. de arroz utilizaríamos 500 o 600 ml. de caldo. Todo depende del fuego con que se elabore la receta.
Removemos frecuentemente para que el arroz suelte el almidón que “espese” el risotto y, pasados 10 minutos, probamos el punto de sal, añadimos los trozos de calamar y los mejillones. Dejamos que se haga otros 10 minutos más a fuego medio-bajo.
Al final la cocción del arroz debe durar unos 18-20 minutos.
Servimos y echamos por encima un poco de queso curado o parmesano.
Esta parte es opcional.










Con lo que nos gusta el risotto… tiene un colorazo y un brillo olé!! no dudes que lo haremos, apostando por el queso
Besotes
comopoco pero de este plato repetiría varias veces. Los ingredientes son buenos y el resultado mejor
Te vas a chupar los dedos !!!!!
¡Ésta me la quedo!, qué buen aspecto. Mira que hace un tiempo me costaba creer que mezclar queso con marisco era una buena idea. Pues estaba equivocado, como casi siempre. A las pruebas me remito. Te salió de fábula. Un saludo.