Museo del Vino de Valdepeñas, tradición e historia

El Museo del Vino de Valdepeñas es más que un lugar para aprender sobre la historia del vino; es un homenaje a la tierra, a su gente, y a una tradición

En el corazón de Valdepeñas, conocida como la Ciudad del Vino, se encuentra un lugar donde el tiempo parece detenerse y la historia del vino cobra vida con cada paso que se da. El Museo del Vino de Valdepeñas, ubicado en la histórica bodega de Leocadio Morales, es una cápsula del tiempo que lleva a los visitantes a través de la evolución de la vinicultura y enología de esta región española conocida por su rica tradición vinícola.

Un viaje al pasado vitivinícola en la Bodega de Leocadio Morales

La bodega de Leocadio Morales, construida en 1901 por el médico Ignacio Morales Caravantes, se erige hoy como el núcleo del Museo del Vino de Valdepeñas. Este museo no es solo un lugar para aprender sobre el vino, sino un espacio donde la historia y el presente se fusionan, contando la evolución de una de las Denominaciones de Origen más antiguas de España.

El diseño del museo del vino, obra de Edurne Altuna, respeta la estructura original de la bodega e incorpora elementos modernos, creando un contraste arquitectónico que refleja la evolución de la vinicultura en Valdepeñas.

Este edificio de estilo funcionalista, enclavado en una típica bodega valdepeñera, refleja la transición hacia la calidad iniciada en la década de los setenta, culminando en lo que hoy conocemos como “La nueva generación de Vinos de Valdepeñas”.

Un recorrido por la historia y cultura del vino

El museo invita a los visitantes a adentrarse en un viaje por la historia y la cultura del vino. La experiencia comienza en el hermoso patio, que solía ser el punto de recepción de la uva. Aquí, en el porche, se encuentran carros, utensilios y maquinaria utilizados históricamente en la elaboración del vino, junto con un taller de tonelería, que refleja una profesión en declive en las bodegas modernas.

Una joya del museo es la mula mecánica, inventada por dos valdepeñeros en los años 40, que representa la ingeniería y el ingenio local en la posguerra.

El Jaraíz: donde la magia comienza

En el jaraíz, el corazón donde se trabaja el vino, los visitantes pueden ver las tolvas, trojes y prensas donde se descargaba y prensaba la uva. Desde allí, el mosto se trasladaba a la sala de tinajas para su fermentación.

La sala de tinajas

El museo posee su propia cueva, una estructura única en la vinificación. Se excava el suelo a cielo abierto, se construye el espacio y se cubre con una bóveda, sobre la cual se erige la nave de tinajas. Esta nave alberga tinajas de gran capacidad, donde antiguamente se llevaba a cabo el proceso de envejecimiento del vino.

Este espacio alberga también una exposición permanente notable: una colección de fotografías de Harry Gordon de 1959 que retratan el trabajo y folclore de la vendimia del siglo pasado.

Labor de divulgación y celebración de eventos

Más allá de las visitas guiadas, el Museo del Vino de Valdepeñas realiza una importante labor de divulgación, colaborando con centros educativos y ofreciendo sus instalaciones para eventos. Esta interacción con la comunidad y visitantes de todo el mundo convierte al museo en un centro vital para la cultura del vino.

Visitar el Museo del Vino de Valdepeñas es sumergirse en una narrativa que ha dado forma no solo a una ciudad sino a toda una región. Aquí, el vino no es solo una bebida; es un legado, una historia y una cultura que se entrelaza con cada aspecto de Valdepeñas. El museo es un homenaje a esta rica herencia, ofreciendo a los visitantes una experiencia única donde la tradición y la innovación se encuentran en cada rincón.

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