Según el estudio, la dificultad de compatibilizar los hábitos de la vida modernos, asociados a la mala alimentación que esto acarrea en el núcleo familiar (aumento de la obesidad) puede pasar que por primera vez en la historia de la humanidad, los hijos tengan menor esperanza de vida que sus padres, debido en gran parte, a las enfermedades que la obesidad tiene asociadas.















