Dieciocho años son los que lleva José “Pepe” Melero al frente del Restaurante El Campero, situado en la localidad gaditana de Barbate.

Lasaña de atún - Restaurante El Campero

Lasaña de atún – Restaurante El Campero



No es casualidad, y es precisamente por su situación, por estar en una de las cuatro localidades o zonas costeras, junto con Conil de la Frontera, Zahara de los Atunes y Tarifa, donde están ubicadas las cuatro almadrabas gaditanas, que la cocina del restaurante El Campero se haya especializado en las diferentes partes que se extraen del atún rojo.

Aprovechando unos días de descanso este verano, decidimos ir un lunes a conocer al Restaurante El Campero y disfrutar de un ingrediente tan exclusivo y único como es el Atún Rojo de Almadraba.

Llegamos al Restaurante El Campero fácilmente, sin GPS, siguiendo simplemente las señales situadas por las calles de Barbate. Al ver la gran terraza cubierta que hace de fachada, si no conoces su cocina y no has visto su web, te puede dar la sensación de que es un bar restaurante normal, como muchos que se encuentran en esta localidad, donde disfrutar de buena cocina local. Nada más entrar y ver al personal perfectamente uniformado y con aire profesional, vimos que este lugar no era como los demás.

Tras solicitar una mesa en el comedor principal, nos quedamos en la barra tomando unas tapas (“Pinchito moruno de atún” y “Langostino en tempura con alioli de tomate). Un aperitivo que nos dejó el apetito con ganas de más…

Pasamos al comedor. Una vez en mesa, y tras visualizar la carta, pedimos recomendación al personal de sala. Siguiendo sus consejos pedimos unos entrantes y un plato principal para cada comensal, uno a base de pescado “tradicional” y otro de atún, de Atún Rojo de Almadraba.

Para los niños, que venían con nosotros, una “Lasaña de Atún” (dos unidades 9€), muy ligera y con una textura muy esponjosa; y un “Solomillo de Retinto con salsa de queso Cabrales” (21’5€); que a los peques la salsa de queso “fuerte” les entusiasma con la carne. ¡Dejaron la salsera limpia!

Para nosotros una “Ensalada de atún ahumado, manzana y queso de cabra” (14€), un plato tradicional de la zona como es la “Urta a la roteña” (18€) y otro a base de atún rojo de almadraba “Contramormo al horno” (27€).

Como gentileza, para abrir boca, nos pusieron en el centro de mesa una bandeja con cuatro mini-rollitos de “Sushi de atún” que los peques devoraron. Los mayores ni les catamos.

De la “Ensalada de atún ahumado, manzana y queso de cabra” poco podemos decir, ya que aquí el atún no sobresale mucho sobre el resto de ingredientes y quizás la crema de vinagre tuviera que ser más suave.

La “Urta a la roteña” casi nos hace soltar una lagrimilla de lo buena que estaba. Sabores tradiciones, puros y plenos de un guiso a base un pescado “humilde” que morfológicamente se parece al besugo.

Contramormo asado con patatas panaderas

Contramormo asado con patatas panaderas

Tras este buen comienzo pasamos al plato que nos recomendó el camarero. No se equivocó. El contramormo es una pieza situada en la cabeza del atún que, una vez asada o guisada, puede confundirse o parecerse a una carrillera de cerdo, como en este plato “Contramormo al horno”.

Una pieza muy jugosa, y grasa como así nos indican en la carta, que se deshace en la boca. Un verdadero delirio en cada bocado. Tras acabar con el plato, que dejamos igual de limpio que la salsera de los peques, agradecimos al camarero sus recomendaciones. En los postres no pedimos opinión y si carta libre. Los niños, para variar, un postre a base de chocolate. Un “Bizcocho templado de chocolate con jugo frío de cacao y helado de chocolate” fue su elección.

Los adultos compartimos un “Espumoso de caramelo” que venía servido en una taza cuya base estaba formada compuesta por un bizcocho empapado en licor y helado de avellanas. Refrescante y delicioso, quizás el mejor postre de los tres. Yo me explayé, pedí un “Surtido de Dulces Andalusíes (6 ud.)”, buenas para acompañar el café final.

Salimos del comedor encantados gracias a la experiencia que habíamos vivido y degustado. Una experiencia única gracias al trabajo y entusiasmo que viene realizando José “Pepe” Melero desde que pusiera su primer “morrillo de atún a la plancha”, allá por los años 80 del siglo pasado, en la vieja tasca que su padre Luis Melero, de apodo “El Campero”, le cedió y tuvo que dejar años más tarde, por otro local mucho más grande en el cual el atún rojo de almadraba ha encontrado su museo particular.

Restaurante El Campero

Avda. de la Constitución, local 5 C
11160 Barbate. Cádiz
Teléfono: 956 432 300
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