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Las pizzas caseras son una delicia y más en verano. Uno de los platos que más se consumen, posiblemente, en verano son las pizzas. Una elaboración recurrente, rápida y divertida que hace las delicias de todos.

Pizza de remolacha, albaricoques, queso fresco y queso azul
Las pizzas caseras admiten todo tipo de ingredientes, dependiendo de lo que tengamos en la nevera podemos hacerlas de mil maneras. En esta ocasión hemos realizado nuestra pizza con ingredientes veraniegos como son la remolacha cocida y unos buenos albaricoques. El resultado no ha podido ser más vistoso y apetecible.
Ingredientes
Method
- Preparamos la masa de pizza o bien podemos comprarla fresca o congelada. Aunque el resultado cambia significativamente (a peor).
- Estiramos la masa y colocamos sobre una bandeja de horno, previamente engrasada.
- Ponemos a calentar el horno a 200º.
- Cubrimos la masa con la salsa de tomate, rodajas de queso fresco y de remolacha.
- Lavamos, secamos y cortamos a la mitad los albaricoques. Deshuesamos y colocamos encima de la pizza. Aderezamos con una pizca de azúcar cada mitad (para que se caramelice).
- Esparcimos por encima el queso Cabrales de Central Lechera Asturiana, un queso azul intenso y auténtico con Denominación de Origen que nos encanta.
- Horneamos durante 25 minutos a 180º.
- Cuando esté a nuestro gusto, sacamos, esparcimos las hierbas aromáticas por encima y un hilo de aceite de oliva virgen extra.
Nutrición
Notas
Como te habrás dado cuenta esta pizza no lleva más sal de la que hemos puesto en la masa. No está sazonada porque el queso Cabrales le da ese punto gusto de salazón al conjunto. Aunque si la notas algo «sosa», siempre puedes sazonarla (al momento de servir) con sal en escamas.
(Aquí te dejamos la receta de masa casera de pizza)
(Aquí te dejamos la receta de masa casera de pizza)












