
Este “queso de cabra al jengibre con gelée de vino” nos hizo abrir el apetito en cuanto me puse a elaborarlo en la cocina.
¡Que intensidad de aromas en la cocina!, si me descuido no me dejan ni para sacar una fotografía…
Ingredientes para 8 pinchos:
1 Rulo de queso de cabra pequeño
1 Bote de 40 ml Gelée de vino de la Ribera del Duero Lagunilla
2 Rebanadas de pan de molde
4 Cucharadas de aceite de oliva
15 gr. de Jengibre fresco (un trozo de 3 ctm. más o menos)
Flores comestibles (opcional)
Elaboración:

Ponemos a calentar, a fuego medio, en una sartén el aceite de oliva.
Pelamos y cortamos por la mitad el jengibre. Lo echamos en la sartén con el aceite y bajamos un poco el fuego. Pasados tres minutos, y después de dar la vuelta un par de veces al jengibre, freímos el queso de cabra cortado en rebanadas de dos centímetros.
Cuando estén doradas por ambos lados, sacamos y reservamos.
Con un molde corta pastas pequeño, y si no tienes, con un vaso de chupito, cortamos el pan de molde. Freímos en el aceite de jengibre y sacamos sobre un papel absorbente.
Montamos las tapas de la siguiente manera: colocamos primero el pan de molde, sobre él la rebanada de queso de cabra frito y regamos con un hilo de la gelée de vino.

Por último decoramos con las flores comestibles.










Excelente!!!
Me encanta como suena la combinación y la presencia es sublime.
Chapo!
Gracias Garbancita
Lo mejor, aparte de los múltiples sabores, el olor cuando lo preparas…inenarrable!
Un saludo
A mi también me lo ha abierto…¡¡qué apetitoso!!
Impresionanteeeeee, me está llamando, describes los olores…y veo yo los coloresssss!!!
No nos podemos despistar ni un día, Iscariote, qué bocado de dioses, nos lo vamos a ganar porque este plato es de premio, el queso es de nuestros preferidos y tenemos un gelée de vino Riesling que le va a venir muy bien.
Gracias maestro, un fuerte abrazo!!
Esto va rápido!!! Hay días que no sale nada y otros…
Seguro que disfrutaréis muchísimo con este plato regado con el gelée de vino Riesling!
Pa’ maestros vosotros…amigos
Pues la verdad es que me he topado con una receta sencilla pero muy original. Seguro que estaba delicioso.Un saludo.
Estaba muy rica Carlos. El pan tenía ese toque “picantito” del jengibre que armonizaba perfectamente con el dulzor del gelée del vino y lo sabroso del queso de cabra.
Se me hace la boca agua… y que fotos tan maravillosas que haces, de todas formas estarás harto de oirlo (leerlo). Un saludo.