Limpiamos los calamares separando la cabeza del cuerpo y sacando el interior del tubo, incluida la "espina del calamar". Quitamos la piel al tubo y a los tentáculos. Lavamos en agua fría y cortamos en trozos grandes y regulares. En la olla a presión cocemos, durante veinte minutos, el calamar con el puerro limpio y partido por la mitad, cuatro cucharadas de aceite de oliva, sal al gusto y litro y medio de agua. Sacamos los trozos de calamar y trituramos con la Thermomix o batidora el caldo y el puerro. Echamos tres cucharadas de aceite de oliva en una cazuela, sartén o paellera. Cuando coja calor rehogamos un par de minutos el arroz.
Una receta de Arroz con Alcachofas muy sabrosa, fácil de hacer y de "bajo coste" ya que todos los ingredientes son muy baratos, pero por ello menos buenos.
Desde que era pequeño, recuerdo que mi madre, todas las semanas nos ponía unas ricas recetas que tenían al espinazo de cerdo como protagonista y este arroz con alcachofas era una de ellas.
Sin duda alguna la carne de pollo es, debido a su gran versatilidad en la cocina y a su precio económico, un alimento muy común en todos los hogares. Este arroz con pechuga de pollo, es una forma deliciosa de consumir proteínas e hidratos de carbono, y representa una dieta ideal para los que van al gimnasio y quieren ganar músculo.
Nos hallamos ante un evidente plato de queso, realmente sustancioso, que produce inmenso y hasta impúdico placer. Una receta de queso y arroz, porque el cereal muestra también su identidad plena, sápida y táctil, representando el 50% de la obra gastronómica. Los hongos insinúan el carácter intelectual de montaña más que real.
Según la forma y relleno que le demos a nuestro Sushi así se llamará. Por ejemplo si lo servimos relleno de pescado y arroz enrollados en una hoja de alga nori, nuestro entrante, se denominará Maki (rollo) Sushi. Si preparamos una especie de albóndiga de arroz cubierta por una lámina de pescado, hablamos de Nigiri Sushi.
Tras un fin de semana intenso, con los trajines normales del verano, volvemos con las "recetas de aprovechamiento". Esas recetas que hacemos con ingredientes que tenemos en la nevera y que no sabemos muy bien qué hacer con ellos, como en nuestro caso que hemos utilizado los limones al que les hemos quitado su piel (para aromatizar recetas de natillas o arroz con leche, entre otras) y guardamos en la nevera para un "posterior uso", y también un cuenco de arroz con leche que preparamos hace unos días y nadie quiere dar fin. Pues bien, con esto, un poquito de
La verdad es que acertamos ya que el resultado fue un sabroso y rico plato de Arroz con sepia y langostinos.
Lo habíamos preparado con salmonetes, con setas shiitake, con calamares y rejo, con cigalas y mejillones, con atún fresco, sólo, ¡hasta en un flan! Pero en esta ocasión, nos decantamos por elaborarlo con lo que teníamos en el congelador, un par de sepias, unos langostinos, guisantes y caldo de verdura.
En casa tenemos la costumbre de congelar todo tipo de caldos. Cuando cocemos verduras, pescado, pollo, carne, etc., el caldo que sobra o no usamos nunca lo tiramos por el desagüe, lo colamos y una vez frío, congelamos en tapers. De esta manera siempre tenemos un caldo para elaborar una sopa o en este caso un arroz con "sustancia".
A la hora de hacer arroz en casa tengo la costumbre de utilizar como medida un sistema que tengo muy a mano: el puño o “puñao”. Una costumbre muy tradicional en la cocina de las abuelas que hemos visto utilizar en infinidad de ocasión a nuestras madres y que ahora usamos nosotros. Para medir la cantidad de arroz que hay que echar por persona se suele utilizar un vaso. Siempre hemos escuchado “un vaso de arroz por dos de agua o caldo” como medida ideal para un arroz perfecto. Como os digo, yo soy de “puñao” y el caldo lo echo a “ojo”, hay días que lo clavo y otros días que me sale el arroz más caldoso… Os comento esto por que lo que aprendemos de nuestras madres será lo que enseñemos a nuestros hijos como esa “odiosa costumbre” que tenían, que no me gustaba nada cuando era niño, de reutilizar las sobras de la comida para la cena o para elaborar la comida del día posterior.
Dentro del recetario elaborado por el cocinero Mario Sandoval para INTERCUM encontramos esta receta: "arroz meloso de conejo y chipirón. Como puedes imaginar, el suave sabor de la carne de conejo admite todo tipo de acompañamiento, en este caso se combina con arroz y hortalizas como zanahorias, cebollas y puerros.
Esta receta de Arroz con verduras y boletus, nos permite combinar la melosidad del arroz, el toque de las verduras y el inconfundible sabor que aportan los hongos boletus.
Las heladas este año están dando tregua a los "boleteros" y sus Boletus Edulis. Y gracias a ellos podemos encontrar en el mercado, sino tenemos la suerte de tener un compañero de trabajo que lo sea (como es mi caso), todo tipo de setas y hongos como níscalos, parasoles o boletus. Esta receta de arroz con verduras va por ellos...
Antes de Semana Santa una receta de Potaje de Cuaresma tradicional, muy buena y fácil de cocinar, para que hasta los niños se la coman sin problemas. Un potaje que lleva de todo.
Desde que hice de "pinche" de cocina en el restaurante "Casa Salvador" de Cullera, he querido poner en práctica en mi cocina los consejos recibidos por Carlos Calero, cocinero de este gran restaurante valenciano. Un buen caldo, un buen grano de arroz Señorial, (variedad albufera), cultivado en los arrozales de Cullera, y otros ingredientes que teníamos en nuestra nevera, han servido para que preparásemos un arroz con espárragos trigueros o verdes, increíble.






















