Garbanzos con chorizo es la receta que os proponemos en un día frío como el de hoy. Una elaboración sencilla que podemos prepararla en muy poco tiempo al utilizar en ella garbanzos cocidos en conserva. Los garbanzos cocidos en conserva, o cualquier otro tipo de legumbre, no faltan en nuestra despensa en ninguna temporada del año. Con este tipo de conservas podemos hacer cualquier tipo de elaboraciones: recetas frías en verano, como hummus o ensaladas, o también recetas calientes, como guisos o potajes. Todo ello de una manera limpia y sin emplear mucho tiempo en ello.
Solemos asociar las ensaladas con el buen tiempo, cuando nos apetece platos más ligeros y frescos. Aunque la verdad, es que cada vez más las ensaladas solemos prepararlas en cualquier momento. Ingredientes no nos faltan y más si escogemos productos propios o característicos de cada temporada.
Garbanzos con bacalao
En Semana Santa mi madre llevaba a rajatabla el no comer carne los Viernes de Cuaresma. Lo odiaba. Eso de comer siempre, esos viernes, potaje de cuaresma y pescado era para mi el peor de los castigos. Ahora soy yo quien prepara todo tipo Potajes de garbanzos, con y sin bacalao. Cada persona tiene su preferida y todas están deliciosas, como la receta os mostramos hoy: Potaje de garbanzos y bacalao.
Guiso de Garbanzos con calamares
Con tanto frío apetece atemperar el cuerpo con platos y guisos de invierno. Esta receta de Garbanzos con calamares quita el frío, calma el apetito y deleita el paladar. Si hay un producto que suele consumirse con más frecuencia en los meses fríos, son las legumbres. Entre ellas las lentejas, alubias o garbanzos son unos ingredientes con los que se elabora una gran cantidad de platos. Recetas como lentejas a la hortelana, cocido castellano o unas alubias con pulpo, son unas elaboraciones que alimentan nuestro cuerpo y "sanan" nuestra alma. En este caso hemos elaborado un guiso de garbanzos con calamares que ha sido todo un triunfo en la mesa y un buen contrincante contra el frío invernal.
Crema de garbanzos con setas y gambas 5
Hace ya tiempo os comentamos que, según un estudio, los garbanzos producen una gran sensación y hasta la felicidad de aquella persona que los ingiere. Y no me extraña, ya que un buen guiso de garbanzos puede hacernos hasta llorar de felicidad. ¿Quien de vosotr@s no recuerda un guiso o potaje de garbanzos que le haya marcado en su vida? Si queréis tener esta misma sensación otra vez nada mejor que preparéis esta "Crema de garbanzos con setas y gambas". Una receta que, como ya os he dicho, os alimentará el alma.
Garbanzos con rape y níscalos
Gracias al buen tiempo que está haciendo este otoño hemos recolectado buena cantidad de setas con las cuales hemos elaborado recetas de todo tipo como unas codornices estofadas con níscalos, revuelto de patatas con boletus, rissoto de setas o unos raviolis rellenos de boletus en salsa de níscalos. Aunque en esta ocasión hemos elaborado una receta más contundentes, garbanzos con rape y níscalos.
Potaje de cuaresma
Antes de Semana Santa una receta de Potaje de Cuaresma tradicional, muy buena y fácil de cocinar, para que hasta los niños se la coman sin problemas. Un potaje que lleva de todo.
Potaje de Vigilia con bacalao
Este Potaje de Vigilia es considerado uno de los platos más arraigados en la gastronomía de Semana Santa. En la cocina tradicional española lo encontramos con el nombre largo de: "Potaje de Bacalao con Garbanzos y Espinacas", aludiendo a los ingredientes protagonistas. Debido a la prohibición religiosa de comer carne en este período, este plato contiene como aporte proteínico bacalao en salazón, generalmente cocinadas en pote u olla de barro.
Garbanzos con setas shiitake
Ya por fin hace "fresquito" y apetece comer platos elaborados con legumbres. Nosotros para celebrar la reentrada del otoño hemos elaborado unos "garbanzos con shiitake". Una receta sencilla que cambiará por completo la forma ver, que no cocinar, los garbanzos y las setas.
Rigatoni rellenos de morcilla sobre crema de garbanzos
Recuerdo de mi niñez, por estas fechas, que nos reuníamos toda la familia en casa de la abuela para hacer la tradicional matanza del cerdo. De todas las cosas que pasaban a lo largo de este gran día, lo que más me llamaba la atención era ver a mi abuela como recogía la sangre del animal y la removía con la mano para que esta no se cuajase y sirviese para elaborar unas morcillas de las cuales, treinta y tantos años más tarde me sigo acordando. Aunque si de morcillas hablamos, en el mercado podemos encontrar gran cantidad de empresas dedicadas a la elaboración de este producto tan tradicional de la gastronomía castellana que tiene en la provincia de Burgos, su epicentro particular.
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