El pisto (o pisto manchego) es un guiso tradicional de verduras de la huerta —tomate, pimiento, calabacín, berenjena, cebolla y ajo— cocinadas lentamente en aceite de oliva hasta que concentran su sabor. Se toma solo, con huevo o como acompañamiento.
No hay nada mejor que unos buenos huevos fritos para acompañar una de las recetas que más representa al verano, el Pisto Casero.
El pisto es un plato tradicional de la cocina española que consiste en una fritada de diversas verduras, posiblemente aquellas más accesibles durante la temporada estival en una huerta.
Dicho esto, el pisto es una de las recetas más simples, tradicionales y deliciosas que podemos preparar para degustar de diferentes formas, en frío o en caliente.
Cómo ya te hemos dicho sólo unos “simples” huevos fritos, pescado o carne a la plancha, con pasta fresca cocida, el pisto es el ingrediente principal en infinitas elaboraciones.


Cómo hacer Pisto Casero
Ingredientes
Elaboración
- Lavamos y vamos cortando sobre una cazuela los tomates en trozos no muy grandes.
- Regamos con un hilo de aceite de oliva virgen extra y un poquito de sal.
- Ponemos la cazuela al fuego y dejamos que se vaya haciendo el tomate a fuego lento durante 30 minutos. Removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue el tomate.
- En lo que se hace el tomate, lavamos y picamos en trozos no muy pequeños el pimiento y la cebolla, que habremos pelado con anterioridad.

- Colocamos una sartén sobre el fuego y echamos 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Incorporamos la cebolla y el pimiento, semi-tapamos, y dejamos hacer a fuego medio-bajo durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando.
- Pelamos los calabacines cortamos en láminas gruesas y estas a su vez en bastones.

- Estos bastones les cortamos en forma de cubo.
- Echamos los trozos de calabacín en un cazo, cubrimos con agua y sazonamos a nuestro gusto.
- Ponemos el cazo de los calabacines a cocer durante 10 minutos a fuego medio. El calabacín no tiene que estar muy cocido ni deshecho.
- Por eso cuando veas que está blando, retiramos del fuego, escurrimos y reservamos.

- Una vez tengamos listo el tomate frito, pasamos por un pasa puré, nunca por la batidora o Thermomix por que se nos quedaría de un color rosado nada que ver con el color rojo característico del pisto, directamente sobre una cazuela.
- Añadimos las verduras pochadas y el calabacín cocido, mezclamos suavemente.
- Llevamos nuevamente al fuego (medio-bajo), en cuando empiece a "burbujear", rectificamos el punto de sal, si hiciera falta. Si estuviese algo ácido, añadiríamos una pizca de azúcar (blanco o moreno).
- Dejamos hacer durante otros cinco o diez minutos.

- Retiramos, dejamos templar, servimos y degustamos con unos huevos fritos, bonito a la plancha, un poco de pasta fresca cocida, etc.
Claves para que salga perfecto
- Corta todas las verduras en dados pequeños y regulares (del tamaño de una uña) para que se hagan por igual.
- Incorpóralas por orden y sin prisa: primero ajo y cebolla, luego pimiento, después berenjena y por último calabacín y tomate.
- Añade el tomate pelado y rallado al final y cocínalo a fuego suave hasta que reduzca y pierda la acidez.
- Está aún mejor de un día para otro, cuando los sabores se asientan.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre pisto y pisto manchego?
Son prácticamente lo mismo; el manchego es la versión más clásica de Castilla-La Mancha, con verduras de la huerta y tomate.
¿El pisto lleva huevo?
No en la base, pero es muy típico servirlo con un huevo frito o escalfado encima, o cuajado con huevo batido.
¿Se puede congelar el pisto?
Sí, aguanta bien congelado; descongélalo y caliéntalo suavemente.
¿Con qué se acompaña?
Solo, con huevo, con arroz o como guarnición de carnes y pescados.









