Siempre os hemos animado a preparar pizzas en vuestra casa. Nada parecido a las industriales que podemos encontrar en cualquier tienda o supermercado. Y al igual que ocurre con la masa de pizza casera, si nos molestamos un poquito a elaborar la salsa de tomate de nuestras pizzas, el resultado final puede ser inmejorable.
Salsas y confituras
La mejores salsas saladas, además de la elaboración de mermeladas y confituras. Recetas sencillas que seguro gustan mucho en vuestra casa.
Artículo Al Azar
Según la Academia de Gastronomía Argentina el Chimichurri es una "salsa picante que generalmente se emplea para condimentar las carnes asadas, chorizos y pescados (sobre todo en el Litoral argentino) elaborada a base de perejil, ajo, ají molido, sal, aceite y vinagre (hasta el siglo XIX se empleaba salmuera). Sin embargo, existen variantes en las distintas regiones del país, por lo que también puede llevar orégano, tomillo, laurel, albahaca, cebolla, etc." Es el caso de la receta de Chimichurri que os mostramos hoy, una variante "enriquecida" de la original o Chimichurri auténtico al cual hemos puesto unos cuantos piñones.
La salsa bechamel es una elaboración tradicional que puede tener tantas variantes como ingredientes imaginemos. Dentro de estas variantes podemos encontrar la masa para hacer croquetas, que no es otra cosa que una bechamel espesa con cualquier ingrediente que le aporte sabor que, una vez fría y formada, se reboza en huevo batido y pan rallado. Para hacer salsa bechamel hay que tener en cuenta que por la cantidad de líquido hace falta un 10% de harina, es decir, por cada litro de leche haría falta 100 gramos de harina.
Continuamos con la preparación de mermeladas caseras. En este caso hemos elaborado una mermelada de frutos rojos. Para esta receta tenemos dos opciones, la primera comprar frutos rojos frescos (algo más caro), o bien, comprar frutos rojos congelados, como es el caso. Aunque con el sabor inconfundible que le otorga la vainilla
La salsa Teriyaki es una de las salsas más empleadas en la cocina japonesa, que se elabora mezclando y cociendo cuatro ingredientes básicos: mirin, azúcar, sake y salsa de soja. Teriyaki significa literalmente "glaserar", es decir, cuando cubrimos con la ayuda de un pincel cualquier alimento o preparado con una capa líquida que permite dorarle e impregnarle en su superficie un sabor determinado en la parrilla o el horno.
Sólo con pensar lo bien que tiene que acompañar esta mermelada de higos a una tosta de pan y queso fresco, o también como guarnición de un magret de pato o solomillo, se me hace la boca agua... La mermelada de higos también se puede hacer de forma "manual". Una vez tengamos los higos limpios los echamos en un cazo junto con el azúcar, el zumo y un vaso pequeño de agua. Ponemos a fuego y, cuando llegue al punto de ebullición, bajamos al mínimo, media hora, removiendo de vez en cuando. Ten cuidado porque, como con el membrillo, puede saltar gotitas de caramelo mientras se prepara la mermelada y si te llega a alguna parte de tu cuerpo, escuece y mucho.
La mayonesa casera hay que evitarla no sea que nos infectemos por la salmonella. Si nos hiciera falta para algún plato es mejor (y más segura) , la comprada aunque siempre podemos hacer en casa “lactonesa”, una salsa con un sabor parecido a la mayonesa pero con la ventaja de que evitamos intoxicaciones gracias a que no lleva entre sus ingredientes el huevo. Nosotros en casa elaboramos lactonesa con la Thermomix, pero si no dispones de este práctico utensilio de cocina puedes usar una batidora normal.
Una mermelada distinta y golosa, para acompañar el queso o las tostadas del desayuno, con el extraordinario sabor y textura de la zanahoria.
Teníamos en la nevera un racimo grandes de uvas negras que nos habíamos traído de casa de mis padres. Unas uvas deliciosas y dulces que lo único malo que tenían eran demasiadas pepitas. Por este motivo, el racimo se quedaba en la nevera día, tras día. Para evitar que este gran racimo se estropease, y fuese a parar a la basura, he realizado con él una Jalea o Geleé, en francés, que nos servirá como cobertura para una tarta de queso, por ejemplo, o como acompañamiento de algún que otro plato de carne de cerdo, pollo, pato o cualquier otro tipo.
Si bien por el tiempo puede parecer que estemos a comienzos del verano, si no fuese porque ya podemos encontrar en los mercados castañas y membrillos, nadie diría que ya es otoño. Todos los años por estas fechas, en la cual los membrillos están en su mejor momento, suelo elaborar carne de membrillo casero. Aunque este año además he querido realizar una crema de membrillo untable, añadiendo vino dulce en la elaboración original. He conseguido una crema de membrillo untuosa y deliciosa que puede servirnos para acompañar tanto postres a base de queso, o bien un buen trozo de carne roja o un suculento magret de pato.
La cocina mediterránea es única a lo que se refiere a aliños y salsas básicas. Gracias al uso del aceite de oliva en casi todas las elaboraciones, basta sólo con mezclar algún que otro ingrediente más para obtener un perfecto aliño o acompañamiento. Es el caso del Pesto, una salsa italiana a base de aceite de oliva, albahaca, queso, piñones y sal, que "casa" a la perfección con muchos tipos de platos a base de pasta, verduras, carnes y pescados. Según el recetario tradicional italiano...
Aprovechando el buen precio que tenían las frambuesas en la tienda, suelen presentarse en envases de 250 gr., compramos un par de ellos para preparar esta deliciosa mermelada de frambuesa. Lo importante para hacer mermelada de frambuesa es que las frambuesas estén en su punto, es decir, ni pasadas ni "verdes". Partiendo de esto, hacer mermelada de frambuesa casera no será para nada complicado.






















