Esta receta es una "crème brûlée", es decir, una crema quemada o crema catalana, elaborada con aceite de oliva virgen extra con sepia, vainilla de Madagascar, cañaíllas y brotes de guisantes. La "crema de aceite de oliva y sepia al aroma de vainilla" puede dar mucho juego en cualquier elaboración. Nosotros por ahora sólo hemos hecho la parte "básica", más adelante os mostraremos en que la hemos empleado.
Salsas y confituras
La mejores salsas saladas, además de la elaboración de mermeladas y confituras. Recetas sencillas que seguro gustan mucho en vuestra casa.
Artículo Al Azar
La Salsa de foie, pasas y Pedro Ximénez es una elaboración que no suele faltar en estos días. Bien para acompañar algún plato principal o bien para "aprovechar" algún resto de carne que nos haya quedado de la cena de Nochebuena o la comida de Navidad. Y es que la verdad es que esta Salsa de foie, pasas y Pedro Ximénez le va muy bien tanto a carnes blancas como rojas, hasta hay algún miembro de mi familia que se la comía a cucharadas, literal.
Siempre os hemos animado a preparar pizzas en vuestra casa. Nada parecido a las industriales que podemos encontrar en cualquier tienda o supermercado. Y al igual que ocurre con la masa de pizza casera, si nos molestamos un poquito a elaborar la salsa de tomate de nuestras pizzas, el resultado final puede ser inmejorable.
Sólo con pensar lo bien que tiene que acompañar esta mermelada de higos a una tosta de pan y queso fresco, o también como guarnición de un magret de pato o solomillo, se me hace la boca agua... La mermelada de higos también se puede hacer de forma "manual". Una vez tengamos los higos limpios los echamos en un cazo junto con el azúcar, el zumo y un vaso pequeño de agua. Ponemos a fuego y, cuando llegue al punto de ebullición, bajamos al mínimo, media hora, removiendo de vez en cuando. Ten cuidado porque, como con el membrillo, puede saltar gotitas de caramelo mientras se prepara la mermelada y si te llega a alguna parte de tu cuerpo, escuece y mucho.
Aprovechando que están de temporada, y a muy buen precio, hemos preparado en casa una deliciosa conserva casera a base de cerezas: Mermelada de cerezas. Una receta que, al igual que el resto de mermeladas o confituras caseras, es fácil de hacer y deliciosa al paladar. Si bien tiene la "complicación" de quitar el hueso a las cerezas, el resultado tanto en tostadas, tartas de queso o como acompañante de alguna que otra carne, es simplemente delicioso.
Según la Academia de Gastronomía Argentina el Chimichurri es una "salsa picante que generalmente se emplea para condimentar las carnes asadas, chorizos y pescados (sobre todo en el Litoral argentino) elaborada a base de perejil, ajo, ají molido, sal, aceite y vinagre (hasta el siglo XIX se empleaba salmuera). Sin embargo, existen variantes en las distintas regiones del país, por lo que también puede llevar orégano, tomillo, laurel, albahaca, cebolla, etc." Es el caso de la receta de Chimichurri que os mostramos hoy, una variante "enriquecida" de la original o Chimichurri auténtico al cual hemos puesto unos cuantos piñones.
Los Reyes Magos me trajeron un sifón ISI de medio litro (con sus cargas de gas) y hasta ahora nunca le había probado. Me he decantado por preparar una "espuma de piñones", que como puedes ver es una receta sencilla y sin muchas complicaciones, aunque viendo el pequeño recetario que viene junto con las instrucciones del Sifón, ninguna de las propuestas lo son.
Los usos del madroño son muchos, pero quizás el más conocido sea el uso que se le da en la cocina, ya que sus frutos que, aunque son un poco insípidos, no carecen de dulzor. Estos frutos, como ya os comentamos en un post anterior, contienen azúcar invertido, pectina y ácido málico, por lo que suelen emplearse para elaborar gelatinas y mermeladas, aunque también pueden consumirse tal cual, crudos.
Una mermelada distinta y golosa, para acompañar el queso o las tostadas del desayuno, con el extraordinario sabor y textura de la zanahoria.
Con la llegada del otoño son muchas las cosas que cambian en nuestra casa. Desde la ropa que nos ponemos hasta la forma de cocinar, todos son cambios con la nueva estación. Y la verdad, aunque al principio pueda ser algo estresante, luego tiene sus recompensas a base de productos que sólo se dan en esta temporada.
La cocina mediterránea es única a lo que se refiere a aliños y salsas básicas. Gracias al uso del aceite de oliva en casi todas las elaboraciones, basta sólo con mezclar algún que otro ingrediente más para obtener un perfecto aliño o acompañamiento. Es el caso del Pesto, una salsa italiana a base de aceite de oliva, albahaca, queso, piñones y sal, que "casa" a la perfección con muchos tipos de platos a base de pasta, verduras, carnes y pescados. Según el recetario tradicional italiano...
La salsa bechamel es una elaboración tradicional que puede tener tantas variantes como ingredientes imaginemos. Dentro de estas variantes podemos encontrar la masa para hacer croquetas, que no es otra cosa que una bechamel espesa con cualquier ingrediente que le aporte sabor que, una vez fría y formada, se reboza en huevo batido y pan rallado. Para hacer salsa bechamel hay que tener en cuenta que por la cantidad de líquido hace falta un 10% de harina, es decir, por cada litro de leche haría falta 100 gramos de harina.






















