La salsa de tomate para pizza se prepara con tomate triturado, aceite de oliva, ajo, sal y hierbas como el orégano y la albahaca, cocidos a fuego lento hasta que reduce y espesa. Debe quedar concentrada y con sabor intenso para no empapar la masa; a diferencia de otras salsas, no lleva carne.
Siempre os hemos animado a preparar pizzas en vuestra casa. Nada parecido a las industriales que podemos encontrar en cualquier tienda o supermercado.
Y al igual que ocurre con la masa de pizza casera, si nos molestamos un poquito a elaborar la salsa de tomate para pizza, el resultado final puede ser inmejorable.


Salsa de tomate para pizza
Ingredientes
Elaboración
- Lavamos, secamos y rallamos los tomates. Desechando la piel.
- Echamos cuatro cucharadas de aceite de oliva en un cazo o sartén alta y freímos el ajo en él. Añadimos el tomate rallado, la albahaca fresca picada, el orégano o romero (si es fresco mejor), y ponemos a cocer a fuego medio.
- Removemos suavemente de vez en cuando hasta que reduzca hasta conseguir una consistencia de salsa «espesita».
- Retiramos del fuego y ya tendremos lista nuestra salsa de tomate para poner encima de nuestra pizza.
Información nutricional
Preguntas frecuentes
¿Hay que cocinar la salsa antes de poner la pizza al horno?
Sí, conviene reducirla unos minutos para que espese y concentre el sabor; así no reblandece la masa.
¿Puedo usar tomate frito?
Se puede, pero la salsa casera con tomate triturado queda más fresca y menos dulce. Si usas tomate frito, redúcelo un poco.
¿Qué hierbas lleva la salsa de pizza?
Orégano y albahaca son las clásicas, con un toque de ajo y, opcionalmente, una pizca de azúcar para corregir la acidez.
¿Cuánto dura en la nevera?
De 4 a 5 días en un tarro cerrado, y se puede congelar hasta 3 meses.










