Tarta de queso Philadelphia y nata fácil sin horno, con base de galleta y cobertura de mermelada de fresa

Tarta de queso Philadelphia y nata: la receta fácil

Última actualización:

Hay recetas que llegan a casa por caminos curiosos. Esta tarta de queso Philadelphia con nata la descubrí hace unos veinte años en una celebración familiar: me gustó tanto que, entre bocado y bocado, me fueron dictando los ingredientes de viva voz, y no tardé ni una semana en prepararla. Desde entonces es la tarta de queso fácil de esta casa: la que sale bien a la primera, siempre.

Es prima hermana de nuestra tarta de queso Philadelphia clásica, pero con personalidad propia: lleva más nata y menos queso, y eso la hace más suave, más ligera al paladar y aún más fácil de comer. Si aquella es la de las ocasiones, esta es la de los principiantes y las prisas: seis ingredientes de supermercado y ni un solo paso complicado.

Tampoco necesita horno: el relleno cuaja en frío gracias a los sobres de cuajada, con una técnica aún más suave que la de su hermana —aquí la mezcla no llega a hervir—. Una base de galleta, hora y media de nevera y su manto de mermelada de fresa: así de simple es una de las tartas de queso más agradecidas de nuestro recetario.

Más abajo tienes los trucos para que cuaje perfecta sin hervir, las proporciones exactas que me dictaron aquel día y las ideas para variarla cuando ya la tengas dominada.

Más tartas de queso de la familia

Tarta de queso Philadelphia y nata fácil sin horno, con base de galleta y cobertura de mermelada de fresa

Tarta de queso Philadelphia y nata (fácil, sin horno)

5 desde 1 voto
La tarta de queso más fácil de nuestro recetario: Philadelphia con nata extra —más suave y sedosa que la clásica—, cuajada en frío sin horno y con una técnica delicada en la que la mezcla no llega a hervir. Base de galleta, hora y media de nevera y mermelada de fresa por encima. Nos la dictaron de viva voz en una celebración familiar y sale bien a la primera, siempre.
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 10 minutos
Tiempo Total 30 minutos
Raciones: 8 raciones
Cocina: Española
Calorías: 491

Ingredientes
  

Para la base
  • 200 g Galletas Digestive unas 20 galletas, trituradas
  • 70 g Mantequilla derretida; vale margarina
Para el relleno
  • 300 g Queso crema tipo Philadelphia, entero
  • 200 g Nata líquida 35% M.G. sin montar
  • 200 g Leche entera
  • 6 cucharadas Azúcar
  • 2 sobres Cuajada tipo Royal
Para la cobertura
  • 200 g Mermelada de fresa mejor si es artesana

Utensilios

  • 1 Molde desmontable de unos 20-22 cm
  • 1 Cazo
  • 1 Varillas

Elaboración
 

  1. Tritura las galletas, mézclalas con la mantequilla derretida (30 segundos de microondas) y trabaja hasta obtener una pasta homogénea.
  2. Extiende la mezcla sobre la base de un molde desmontable, prensando bien, y guárdala en la nevera un mínimo de media hora para que compacte.
  3. Pon en un cazo el queso, la nata, la leche y el azúcar, y calienta a fuego medio removiendo hasta integrar.
  4. Cuando la mezcla vaya a romper a cocer, añade el contenido de los 2 sobres de cuajada, retira del fuego y mezcla bien con varillas.
  5. Devuelve el cazo al fuego un minuto más, removiendo, SIN que llegue a hervir en ningún momento: es el secreto de su textura sedosa.
  6. Retira y sigue removiendo con las varillas mientras la mezcla se templa.
  7. Viértela con cuidado sobre la base fría, dejándola caer sobre el dorso de una cuchara para no dañar la galleta.
  8. Deja enfriar a temperatura ambiente y lleva a la nevera un mínimo de hora y media (con unas horas más queda aún mejor).
  9. Antes de servir, cubre con la mermelada de fresa, desmolda en frío y reparte. Así de fácil.
Información nutricional
Valores por ración (1/8 de tarta) y por 100 g
Por ración100 g%VRN*
Energía491 kcal2.054 kJ310 kcal1.297 kJ25%
Grasas31,2 g19,7 g45%
de las cuales saturadas19,6 g12,3 g98%
Hidratos de carbono47,4 g29,9 g18%
de los cuales azúcares33,8 g21,3 g38%
Fibra alimentaria1,1 g0,7 g4%
Proteínas5,4 g3,4 g11%
Sal0,68 g0,43 g11%
* %VRN: porcentaje de los valores de referencia de nutrientes para un adulto medio (8 400 kJ / 2 000 kcal), según el Reglamento (UE) n.º 1169/2011.Información nutricional estimada, calculada ingrediente a ingrediente a partir de BEDCA (AESAN / EuroFIR), USDA FoodData Central y el etiquetado de los ingredientes.Son valores orientativos: pueden variar según las marcas, el tamaño de las piezas y la preparación, y no incluyen acompañamientos ni decoraciones opcionales.

Trucos para que salga bien a la primera

Sin hervirLa técnica suave. Aquí la cuajada se activa SIN que la mezcla llegue a hervir: al fuego hasta que vaya a romper a cocer, fuera, remover, y un minuto más al fuego sin hervir. Así queda especialmente sedosa.
  • La base, media hora de nevera antes de verter el relleno: fría y compacta, no se mezcla ni se desmorona.
  • Vierte el relleno sobre una cuchara, poco a poco: el chorro no golpea la base y queda una superficie lisa.
  • Templa antes de enfriar: deja la mezcla perder calor removiendo, viértela, y a la nevera. Mínimo hora y media; con unas horas queda de sobresaliente.
  • La mermelada, justo antes de servir: así conserva su brillo y no humedece la tarta.
  • Molde desmontable y desmoldado en frío: porciones limpias de primera.

El toque de esta versión: más nata

300 + 200 + 200Trescientos gramos de queso, doscientos de nata y doscientos de leche: menos queso y más nata que la clásica.
Más suave al paladarEl queso pierde intensidad y gana sedosidad: la favorita de quienes encuentran «fuertes» otras tartas de queso.
Nata 35% M.G.La «para montar», aunque aquí no se monta: su grasa es la que da cuerpo y cremosidad al cuajar.
De supermercadoSeis ingredientes básicos y ninguna técnica rara: la tarta de queso más democrática que conocemos.

La base y la cobertura

200 g de Digestive

Unas veinte galletas trituradas con 70 g de mantequilla derretida. Prensa bien y a la nevera: base firme sin hornear nada.

¿Margarina?

Vale si es lo que hay, aunque la mantequilla da mejor sabor y compacta mejor la base.

Mermelada de fresa

La clásica de esta tarta. Si es artesana o casera, mejor todavía: menos dulce y más fruta.

Otras coberturas

Frutos rojos frescos, mermelada de arándanos o un simple hilo de miel: admite casi todo.

Cuando ya la domines

La clásica de la casa

Nuestra tarta de queso Philadelphia original: más queso, más intensa y con vídeo paso a paso.

Con leche condensada

El punto dulce extra: tarta de queso y leche condensada.

En versión helado

Para el verano: helado de tarta de queso.

En vasitos

La misma receta repartida en vasos individuales, sin desmoldar: perfecta para fiestas y para niños.

Conservación

  • Siempre en la nevera (es un postre lácteo), bien tapada: en su punto 3-4 días.
  • Mejora con el reposo: de un día para otro, la textura se asienta y gana.
  • Congelar, mejor no: la cuajada pierde finura al descongelar.
  • La mermelada, siempre al final: si guardas porciones, guárdalas sin cubrir y añade la cobertura al servir.

Ligera dentro de lo que es

Una ración (1/8 de tarta) ronda las 490 kcal —estimación propia a partir del etiquetado de sus ingredientes—: algo menos que otras tartas de queso, precisamente por llevar menos queso y repartir con nata y leche. Sigue siendo postre de disfrutar con cabeza, en raciones sensatas. Sin huevo. Alérgenos (Reg. UE 1169/2011): contiene leche y gluten (galleta; con galleta sin gluten, apta para celíacos).

Preguntas frecuentes sobre esta tarta de queso fácil

¿Por qué esta cuajada no debe hervir?

Es la técnica de esta versión, tal y como me la dictaron: la mezcla se retira justo cuando va a romper a cocer y se termina con un minuto al fuego sin hervir. Cuaja igual de firme y queda especialmente sedosa. (En nuestra tarta clásica usamos la técnica del hervor: las dos funcionan.)

¿Cuántas galletas son 200 gramos?

Unas veinte galletas tipo Digestive. Si usas María, serán algunas más: lo cómodo es pesarlas ya trituradas.

¿La nata «para montar» sirve si no la monto?

Sí: aquí se usa líquida, sin montar. Lo importante es que sea del 35% de materia grasa: esa grasa es la que aporta cuerpo y cremosidad al cuajar.

¿Cuánto tiempo necesita de nevera?

Mínimo hora y media, que es como la hemos hecho siempre en casa. Si puedes darle unas horas más (o hacerla la víspera), la textura te lo agradece.

Esta receta llegó a mí dictada de viva voz, y me encantaría que siguiera corriendo de cocina en cocina: si la haces, déjanos tu voto en las estrellas de la ficha —dos clics— y cuéntasela a quien quieras. Así empezan las buenas recetas.

arta-de-chocolate-blanco-y-fresas