Panini de queso y beicon de cerca, con la mozzarella fundida y el beicon dorado

Panini de queso y beicon, el del súper hecho en casa

La media baguette gratinada de las noches de partido: el panini del súper, hecho en casa y con el queso que funde de verdad.

Última actualización:

Esta receta nació una víspera de partido: la publicamos en junio de 2012, con el España-Francia de cuartos de la Eurocopa a la vuelta de la esquina. Aquella Eurocopa acabó como acabó, así que en casa los paninis de queso y beicon quedaron para siempre asociados a las noches de sofá, televisor y bandeja en la mesa baja. Catorce años después siguen cumpliendo igual: una cena improvisada que se hace en un pispas y sabe a festival.

Hablamos del panini que todos conocemos aquí: la media baguette abierta, con su tomate, su queso fundido y su beicon, dorada al horno. El primo del que venden envasado en el súper, sí, pero hecho en casa, con el queso que funde de verdad y un truco con el beicon que cambia el resultado. Y de paso resolvemos dos preguntas que casi nadie contesta: qué es exactamente un panini en España y cómo se escribe eso de «beicon».

Como pasa con la pizza, admite lo que tengas en la nevera. Si sois más frente al televisor, multiplica; si hay peña pequeña, media baguette por cabeza y todos contentos.

Paninis de queso y beicon recién gratinados, con la mozzarella fundida y el orégano por encima

Más cocina de sofá y de mesa compartida

Panini de queso y beicon de cerca, con la mozzarella fundida y el beicon dorado

Panini de queso y beicon

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El panini a la española: media baguette abierta con tomate, mozzarella y beicon dorado en sartén, gratinada al horno. La cena de las noches de partido, lista en poco más de veinte minutos y con el queso fundido en su punto.
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 12 minutos
Tiempo Total 22 minutos
Raciones: 4 personas
Cocina: Española
Calorías: 812

Ingredientes
  

  • 4 Baguette precocida de las de «terminar en horno»; suelen venir 2 por envase
  • 200 g Beicon en tiras o taquitos
  • 200 g Mozzarella rallada baja en humedad, la de bolsa
  • 200 g Tomate frito estilo casero; con moderación, que no moje el pan
  • Orégano seco o albahaca

Utensilios

  • 1 Horno con grill, mejor
  • 1 Sartén para dorar el beicon

Elaboración
 

  1. Ponemos el beicon en una sartén fría, sin aceite, y la llevamos a fuego medio-bajo. Dejamos que suelte su grasa poco a poco y se dore en ella hasta quedar crujiente. Lo escurrimos sobre papel de cocina.
  2. Precalentamos el horno a 190 ºC, calor arriba y abajo, y esperamos a que llegue a temperatura de verdad: la baguette quiere horno caliente desde el primer segundo.
  3. Cortamos las baguettes precocidas a lo largo y las colocamos con el corte hacia arriba sobre la rejilla o una bandeja.
  4. Repartimos un par de cucharadas de tomate frito por cada mitad, bien extendidas y sin pasarnos: el exceso de tomate es lo que moja el pan.
  5. Cubrimos con la mozzarella rallada, repartimos el beicon por encima y espolvoreamos con el orégano.
  6. Horneamos unos 10 minutos, hasta que el pan esté hecho y el queso fundido. Si queremos el dorado de anuncio, un golpe de grill de un minuto al final, vigilando sin apartar los ojos. Se sirven recién salidos.
Información nutricional
Valores por ración y por 100 g
Por ración100 g%VRN*
Energía812 kcal3.397 kJ280 kcal1.172 kJ41%
Grasas37,8 g13 g54%
de las cuales saturadas13,9 g4,8 g70%
Hidratos de carbono86,6 g29,9 g33%
de los cuales azúcares7,7 g2,6 g9%
Fibra alimentaria3,9 g1,3 g16%
Proteínas29,8 g10,3 g60%
Sal4 g1,38 g67%
* %VRN: porcentaje de los valores de referencia de nutrientes para un adulto medio (8 400 kJ / 2 000 kcal), según el Reglamento (UE) n.º 1169/2011.Información nutricional estimada, calculada ingrediente a ingrediente a partir de BEDCA (AESAN / EuroFIR), USDA FoodData Central y el etiquetado de los ingredientes.Son valores orientativos: pueden variar según las marcas, el tamaño de las piezas y la preparación, y no incluyen acompañamientos ni decoraciones opcionales.

Notas

Si lo prensas cerrado en una sandwichera estás haciendo un panino a la italiana, que es otra receta (y también muy rica). Montados sobre el pan precocido y sin hornear, los paninis se congelan de maravilla: del congelador al horno, sumando unos minutos, hasta que el interior quede bien caliente.

Tres detalles que separan un panini correcto de uno memorable

190 ºCHorno precalentado de verdad, calor arriba y abajo. Los panes de masa magra como la baguette quieren horno caliente desde el primer segundo; si metes el panini mientras el horno calienta, el pan se reseca antes de que el queso funda. Unos 10 minutos y, si quieres el dorado de anuncio, un golpe de grill final de un minuto: sin apartar los ojos, que el queso bajo el grill pasa de dorado a quemado en un suspiro.
  • El beicon, antes por la sartén, y en frío. Empieza el beicon en una sartén sin precalentar, a fuego medio-bajo: la grasa tiene tiempo de fundirse y salir, y el beicon se fríe en ella y queda crujiente. En los diez minutos de horno, el beicon crudo no llega a ese punto y suelta su grasa sobre el queso.
  • Con el tomate, mano izquierda: un par de cucharadas por mitad, bien repartidas. El exceso de tomate es la causa número uno del panini con el pan mojado.
  • El truco de la baguette precocida: montando el panini sobre pan de «terminar en horno», el final de la cocción del pan coincide con el fundido del queso. Corteza recién hecha y queso en su punto, a la vez.

¿Qué es un panini en España? (En Italia es otra cosa)

En italiano, panino es el diminutivo de pane: un panecillo. El panino imbottito (literalmente, «relleno») es su bocadillo de siempre, montado sobre chapata o rosetta y muchas veces prensado en una parrilla que lo deja fino, crujiente y con las marcas del hierro. Se suele contar que despegó en las paninoteche de Milán en los años setenta y ochenta, cuando los bares de paninis dieron nombre hasta a una tribu urbana, los paninari, antes de conquistar Nueva York.

El panini español es otro animal: media baguette abierta hacia arriba, con tomate, queso y lo que caiga, gratinada al horno sin prensar. Es más pariente de la pizza de pan que del bocadillo prensado italiano, y lleva en los lineales de nuestros supermercados al menos desde 2013, listo para el golpe de horno. Esta receta es ese panini nuestro, versión casera: mismo gesto, mejores materiales.

¿Beicon, bacon o bacón? Lo que dice la norma

La FundéuRAE lo deja claro: «La adaptación gráfica en español del extranjerismo bacon es beicon». El diccionario académico recoge dos formas, beicon (que adapta la pronunciación original) y bacón (aguda, conservando la grafía), y el Diccionario panhispánico de dudas señala que beicon es hoy la adaptación mayoritaria y por tanto preferible. Si escribes bacon a la inglesa, técnicamente va en cursiva. Y al otro lado del Atlántico ni una cosa ni otra: tocino en México o Chile, tocineta en Cuba, Colombia y Venezuela, panceta ahumada en buena parte del ámbito hispano.

¿Y el plural de panini? En italiano, panini ya es plural (de panino), así que un purista pediría «un panino, dos panini». Pero en español la palabra ha entrado como singular, igual que pasó con espagueti, y en esta casa seguimos el criterio que el diccionario panhispánico aplica a esos italianismos: un panini, dos paninis — y que los puristas nos perdonen con la boca llena.

El queso manda: por qué aquí gana la mozzarella «de bolsa»

Parece que la mozzarella fresca, la de bola en su suero, debería ser superior. Para ensaladas lo es; para el horno, no: al fundirse suelta buena parte de su agua y esa agua acaba donde no quieres, empapando el pan. La mozzarella rallada baja en humedad (la de bolsa de toda la vida) funde en una capa uniforme, dora de forma predecible y no moja la base; por algo es la que usan las pizzerías.

  • Si te apetece la fresca, escúrrela y sécala a conciencia (loncheada y destapada en la nevera unas horas, mejor), o añádela al salir del horno.
  • Mezclarla con un puñado de queso curado rallado le da profundidad sin perder el fundido.
Dos platos de paninis de queso y beicon en la mesa, listos para la cena

Cada casa, su panini

La fórmula tomate + queso + algo admite casi cualquier cosa que haya en la nevera. En casa han triunfado estas:

Atún y beicon (el clásico del súper)Jamón york y champiñonesSobrasada con un hilo de mielCuatro quesosPollo asado del día anterior

Y con el pan también hay juego: si no encuentras baguette precocida, una chapata o un pan de cristal dan un panini de corteza firme y miga aireada, y hasta el pan de barra del día anterior revive con honores bajo el queso.

El panini de reserva: montar, congelar y hornear otro día

El formato comercial se vende también congelado, y en casa funciona igual: monta los paninis completos sobre el pan precocido, sin hornear, envuélvelos bien y al congelador. El día del apuro, del congelador al horno directamente, sumando unos minutos. Para hacerlo con cabeza, las normas de siempre de seguridad alimentaria (USDA):

  • Lo perecedero, a la nevera o al congelador en un máximo de 2 horas desde que se monta.
  • En nevera, el panini montado aguanta 3-4 días; congelado, la calidad se mantiene bien 2-3 meses.
  • Al recalentar sobras, el interior debe alcanzar los 74 ºC; con el horno a 190 ºC se llega de sobra.
  • Para congelar, mozzarella baja en humedad siempre: la fresca suelta aún más agua tras la congelación.

Cena de partido, no de diario: el panini en su contexto

La ración completa (una baguette entera con su queso y su beicon) ronda las 812 kcal, estimadas con las tablas españolas de composición de alimentos (FEN y MAPA) y datos USDA para la mozzarella. Es una cena de las de disfrutar de vez en cuando, no un plato de rotación diaria: el beicon y el queso mandan en la cuenta.

  • Para aligerarla: media baguette por persona con una ensalada delante deja la cena en la mitad, y el beicon dorado en sartén ya ha soltado parte de su grasa antes de llegar al pan.
  • Alérgenos: gluten (pan) y lactosa (queso). El beicon es libre de ambos, pero revisa la etiqueta del tomate frito comercial.

Como siempre, la alimentación se valora en el conjunto de la semana, no en una noche de partido; para pautas personalizadas, consulta a un profesional sanitario.

Las dudas del panini, resueltas

¿Qué es un panini en España?

El formato que popularizaron los supermercados: media baguette abierta con tomate, queso y otros ingredientes, gratinada al horno sin prensar. Es distinto del panino italiano, que es un bocadillo cerrado y prensado a la parrilla. El español es más pariente de la pizza de pan.

¿Se dice panini o panino? ¿Y el plural?

En italiano, panino es el singular y panini el plural. En español la palabra ha entrado como singular («un panini») y forma el plural a la española: «dos paninis», igual que espagueti y espaguetis.

¿Qué pan es mejor para el panini?

La baguette precocida de «terminar en horno» es la opción redonda: el pan acaba de hacerse a la vez que funde el queso. Como alternativas, chapata o pan de cristal, de corteza firme y miga aireada; el pan del día anterior también funciona.

¿Qué queso funde mejor?

La mozzarella rallada baja en humedad: funde uniforme, dora bien y no suelta agua. La mozzarella fresca moja el pan, salvo que la escurras y seques a fondo o la añadas después del horno.

¿Puedo hacerlo en sandwichera o sartén?

Si lo prensas en sandwichera con el pan cerrado, estás haciendo un panino a la italiana, que también está buenísimo pero es otra cosa. El panini español de horno necesita el gratinado por arriba: horno o, en su defecto, grill del microondas combinado.

¿Se puede congelar el panini montado?

Sí: móntalo sobre pan precocido, sin hornear, envuélvelo bien y congela. Después va del congelador al horno directamente, añadiendo unos minutos, hasta que el interior quede bien caliente (74 ºC). Con mozzarella baja en humedad, mejor.

Si esta noche hay partido y tus paninis salen del horno justo con el himno, cuéntanoslo en las estrellas de la ficha. Y que gane España, claro.

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