Tronco de Navidad cortado, con la cobertura de ganache de chocolate rayada a tenedor y la espiral de nata visible en el corte

Tronco de Navidad, el postre que preside la mesa de las fiestas

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Pocos postres dicen «Navidad» tan alto como un tronco de chocolate en el centro de la mesa. El tronco de Navidad, o bûche de Noël como lo llaman en Francia, tiene un origen entrañable: recuerda a la antigua tradición europea de quemar un gran leño en el hogar durante las fiestas de invierno, del que se guardaba un trozo para dar suerte todo el año. Cuando aquella costumbre se fue perdiendo, los pasteleros parisinos del siglo XIX tuvieron la idea de llevar el leño a la mesa convertido en dulce, y así nació este bizcocho enrollado que hoy es un clásico de la Nochebuena en media Europa.

Lo mejor es que, aunque impresiona, se hace con ingredientes que tienes en casa: huevos, azúcar, harina, cacao, nata y un buen chocolate. Nada raro ni difícil de encontrar. El único secreto —y te lo contamos paso a paso— es enrollar el bizcocho en caliente para que no se agriete y darle a la ganache esa textura rugosa de corteza que lo hace tan reconocible. Anímate: es de esos postres que hacen sonreír a toda la mesa.

Tronco de Navidad cortado, con la cobertura de ganache de chocolate rayada a tenedor y la espiral de nata visible en el corte

Tronco de Navidad

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El tronco de Navidad casero (bûche de Noël) es el postre estrella de la Nochebuena: un bizcocho de chocolate esponjoso, enrollado con nata montada y cubierto de una ganache brillante que imita la corteza de un leño. Espectacular en la mesa y más fácil de lo que parece, se prepara con ingredientes que ya tienes en casa y admite rellenos como trufa, crema de castañas o turrón.
Tiempo de preparación 35 minutos
Tiempo de cocción 10 minutos
Tiempo Total 45 minutos
Raciones: 10 personas
Cocina: Francesa
Calorías: 415

Ingredientes
  

Para el bizcocho
Para el relleno
Para la cobertura (ganache)

Utensilios

  • Horno
  • Bandeja de horno
  • Papel de horno
  • Batidora de varillas eléctrica
  • Bol grande
  • Espátula de silicona
  • Paño de cocina limpio, para volcar el bizcocho
  • Cazo para la ganache

Elaboración
 

  1. Monta los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y tripliquen su volumen.
  2. Incorpora la harina y el cacao tamizados con movimientos envolventes.
  3. Extiende la masa en una bandeja con papel de horno y hornea a 180 ºC unos 10 minutos, hasta que esté esponjosa pero flexible.
  4. Nada más sacarlo, vuelca el bizcocho sobre un paño húmedo azucarado y enróllalo en caliente. Deja templar.
  5. Monta la nata con el azúcar glas, desenrolla el bizcocho, rellénalo y vuelve a enrollarlo.
  6. Prepara la ganache calentando la nata sobre el chocolate troceado; remueve y deja enfriar hasta que espese.
  7. Cubre el tronco con la ganache y dibuja la corteza con un tenedor. Decora y reserva en frío.

Información nutricional

Calorías: 415kcalCarbohidratos: 35gProteina: 6gGrasa: 29gGrasa saturada: 17gColesterol: 123mgSodio: 43mgFibra: 3gAzúcar: 22g

Notas

Enrolla siempre el bizcocho en caliente para que no se agriete. Deja enfriar la ganache hasta que tenga textura de crema para untar.

Trucos para que no se rompa

  • Enróllalo en caliente. Nada más salir del horno, sobre un paño húmedo y azucarado; en frío se quiebra sí o sí.
  • No te pases de horno. 8-10 minutos a 180 ºC: debe quedar esponjoso pero flexible, nunca seco.
  • Capa fina y uniforme. Extiende la masa a ~0,5 cm en la bandeja para que hornee pareja y doble sin agrietarse.
  • Monta bien los huevos. Hasta que tripliquen su volumen y blanqueen: ese aire es lo que da esponjosidad (no lleva levadura).
  • Tamiza harina y cacao. Evitas grumos y el bizcocho sube parejo.
  • Nata bien fría y firme. Monta el bol y la nata muy fríos y para en cuanto tome cuerpo: si te pasas, se convierte en mantequilla. Si el relleno queda blando, rezuma y abre el bizcocho al enrollar.
  • Cálalo con un almíbar (opcional). Un pincelado de almíbar templado —agua, azúcar y un chorrito de ron, jerez o anís— deja el bizcocho más jugoso y flexible al enrollar; es el truco de pastelería de toda la vida para que no reseque.
  • Ganache en su punto. Déjala enfriar hasta textura de crema para untar antes de cubrir el tronco.

Con qué acompañar el tronco de Navidad

Al ser un postre intenso de chocolate, el tronco de Navidad pide bebidas que refresquen el paladar o que acompañen su dulzor sin empalagar. Un cava brut o un champán bien frío contrastan de maravilla con la ganache; si prefieres vino, un Pedro Ximénez, un Moscatel o un Oporto realzan las notas de cacao. Para la sobremesa, nada como un café espresso o un chocolate a la taza para los más golosos, y si en tu mesa hay niños, una leche merengada o un batido de vainilla cierran la comida de Nochebuena por todo lo alto. Es un final de fiesta que combina igual de bien tras un menú navideño copioso que en una merienda de Reyes.

Cava brutPedro XiménezMoscatelOportoCafé espressoChocolate a la taza

Cómo conservar y congelar el tronco de Navidad

En la nevera

Aguanta 2-3 días bien tapado con film o en un recipiente hermético para que la ganache no coja olores. Reposar le sienta bien: queda más jugoso. Sácalo 15 minutos antes de servir para que se corte limpio.

En el congelador

Sin decorar, envuelto en film, aguanta hasta 1 mes. Descongélalo en la nevera la noche anterior y cúbrelo con la ganache el mismo día para que la corteza luzca recién hecha.

Ideas para decorar tu tronco de Navidad

La decoración es lo que convierte un simple bizcocho enrollado en el centro de mesa de la Nochebuena. Con cinco detalles sencillos tendrás un tronco de aspecto profesional:

Efecto corteza de árbolPasa las púas de un tenedor a lo largo de la ganache para imitar las vetas de la madera.
Nieve de azúcarUn espolvoreo de azúcar glas justo antes de servir simula la nieve recién caída.
Setas de merengueEl adorno más clásico del bûche de Noël francés, fácil de hacer con unas claras montadas.
Toques rojos y verdesUnas hojas de acebo, arándanos o grosellas aportan el color navideño por excelencia.
Nudos de maderaCorta un trozo pequeño en diagonal y pégalo con ganache en un lateral para simular una rama cortada.

Preguntas frecuentes

¿Se puede preparar el tronco de Navidad el día antes?

Sí, de hecho mejora. El bizcocho enrollado absorbe la humedad del relleno y queda más jugoso. Consérvalo en la nevera bien tapado y sácalo 15 minutos antes de servir para que la ganache no esté dura.

¿Con qué se puede rellenar además de nata?

Con trufa, crema de castañas, crema de turrón, mermelada de frambuesa o buttercream. Cualquier relleno que aguante montado sirve; evita los muy líquidos porque reblandecen el bizcocho.

¿Por qué se me agrieta el bizcocho al enrollarlo?

Casi siempre por enrollarlo frío o por hornearlo de más. Enróllalo en caliente sobre un paño húmedo azucarado nada más salir del horno y deja que temple ya enrollado: así «memoriza» la forma y no se rompe al rellenarlo.

¿Se puede congelar el tronco de Navidad?

Sí. Congélalo entero y sin decorar hasta 1 mes, envuelto en film. Descongélalo en la nevera la noche anterior y decóralo con la ganache el mismo día para que la corteza luzca recién hecha.

¿Cómo consigo el efecto corteza de árbol?

Cubre el tronco con la ganache ya espesa y pasa las púas de un tenedor a lo largo de toda la superficie dibujando vetas irregulares. Un poco de azúcar glas espolvoreado imita la nieve y realza el efecto rústico.

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