Nubes de azúcar caseras recién cortadas, con el bloque a medio cortar y los cubos rebozados en azúcar glas y maicena

Nubes de azúcar caseras (marshmallows), la golosina hecha en casa

Almíbar a 120 ºC, gelatina y claras montadas: la golosina de verdad, con el aroma que quieras.

El marshmallow de verdad —la nube de azúcar, el malvavisco— es una golosina, y como toda versión casera de un alimento típicamente industrial tiene dos ventajas que no se compran: eliges tú los ingredientes y la personalizas a tu gusto. Esta es la receta que hacemos en casa, con almíbar, gelatina y claras montadas, y el aroma que te apetezca ese día.

No es difícil, pero es una receta de termómetro y paciencia: el almíbar de esta fórmula debe llegar a 120 ºC y las nubes necesitan cinco horas de reposo antes de cortarse. A cambio salen unas cuarenta, más tiernas que las industriales y con ese corte irregular, empolvado, de lo hecho a mano.

Las claves para que salgan bien

120 ºCEl objetivo de esta receta. Otras fórmulas trabajan entre 115 y 122 ºC; en esta, el punto del almíbar está en 120. Y aquí manda el termómetro, no el reloj: el tiempo de cocción es orientativo.
  • La gelatina, según su formato. La receta está formulada con gelatina en polvo, hidratada en agua medida que después entra en la mezcla. Si usas láminas, hidrátalas en abundante agua fría y escúrrelas bien — y cuenta con que su fuerza varía según la marca, así que la firmeza puede cambiar un punto.
  • Pincel húmedo contra los cristales. Mientras hierve el almíbar, pasa un pincel mojado por las paredes del cazo: el azúcar que cristaliza en el borde puede arruinar la textura de toda la mezcla.
  • El batido es el momento crítico. No lo midas en minutos sino a ojo: la mezcla está lista cuando ha doblado largamente el volumen, espesa y cae de las varillas en una cinta gruesa, con el bol ya apenas templado.
  • Claras pasteurizadas, mejor. En esta elaboración las claras montadas no llegan a cocinarse, así que lo prudente es usar claras pasteurizadas de bote, el criterio de seguridad alimentaria para preparaciones de huevo sin cocción. La receta no cambia en nada.
  • El molde, bien espolvoreado. La mezcla de azúcar glas y maicena es lo único que separa la nube del molde. No escatimes, y guarda un cuarto para la superficie.

Nubes de azúcar caseras recién cortadas, con el bloque a medio cortar y los cubos rebozados en azúcar glas y maicena

Nubes de azúcar caseras (marshmallows)

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La golosina de verdad, hecha en casa: almíbar a 120 ºC, gelatina y claras montadas, con el aroma que quieras. Salen unas 40 nubes.
Tiempo de preparación 20 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Reposo 5 horas
Raciones: 40 nubes (aprox.)
Calorías: 60

Ingredientes
  

Para las nubes
  • 36 g gelatina neutra en polvo la receta está formulada con gelatina en polvo; si usas láminas, mira el paso 2: su fuerza varía según la marca
  • 240 ml agua fría, en dos mitades de 120 ml
  • 450 g azúcar
  • 175 g jarabe de glucosa o un jarabe tipo golden syrup / azúcar invertido: aporta algo más de sabor y color
  • 1 pizca sal
  • 2 claras de huevo mejor pasteurizadas: en esta receta no llegan a cocinarse
  • 1 cucharada extracto de vainilla para otros aromas —azahar, rosas, café— ajusta la cantidad a la concentración del producto
Para el molde y el rebozado

Utensilios

  • Termómetro de cocina
  • Batidora de varillas
  • Cazo
  • Pincel de cocina
  • Molde de unos 20×30 cm

Elaboración
 

El molde
  1. Mezcla el azúcar glas con la maicena. Engrasa el molde con el aceite y espolvorea unas tres cuartas partes de la mezcla sobre la superficie engrasada. Reserva el resto para el final.
La pasta
  1. Hidrata la gelatina. Si es en polvo, espolvoréala sobre 120 ml de agua fría y deja que la absorba por completo: esa agua entra en la receta. Si usas láminas, hidrátalas en abundante agua fría y escúrrelas bien; su fuerza varía según la marca, así que la firmeza final puede cambiar un punto.
  2. Calienta el azúcar y el jarabe de glucosa con los otros 120 ml de agua. Lleva a ebullición removiendo y baja el fuego a un hervor suave hasta que el almíbar alcance los 120 ºC. El tiempo —en torno al cuarto de hora— es orientativo: depende del cazo y del fuego, y aquí manda el termómetro.
  3. Mientras hierve, pasa de vez en cuando un pincel húmedo por las paredes del cazo para limpiar el azúcar que cristaliza en los bordes.
  4. Añade la gelatina hidratada al almíbar, removiendo con un tenedor hasta que esté completamente disuelta.
  5. Monta las claras con la pizca de sal a punto de nieve firme y resérvalas.
  6. Bate la mezcla de azúcar y gelatina con la batidora eléctrica a velocidad media-alta. No lo midas en minutos: está lista cuando ha doblado largamente el volumen, espesa y cae de las varillas en una cinta gruesa, con el bol ya apenas templado.
  7. Incorpora las claras montadas y la vainilla —o el aroma elegido— sin dejar de batir, hasta que la mezcla sea homogénea.
El enmoldado y el reposo
  1. Vierte la preparación en el molde y espolvorea la superficie con el resto de la mezcla de azúcar glas y maicena.
  2. Deja reposar 5 horas a temperatura ambiente, sin nevera.
  3. Desmolda, corta en cubos pequeños y reboza cada cara en la mezcla de azúcar y maicena, también las del corte. Guárdalas tapadas en la nevera y consúmelas pronto.
Información nutricional
Valores por nube y por 100 g
Por ración100 g%VRN*
Energía60 kcal251 kJ273 kcal1.142 kJ3%
Grasas0 g0 g0%
de las cuales saturadas0 g0 g0%
Hidratos de carbono15 g68 g6%
de los cuales azúcares12 g54 g13%
Fibra alimentaria0 g0 g0%
Proteínas1 g4,3 g2%
Sal0,02 g0,09 g0%
* %VRN: porcentaje de los valores de referencia de nutrientes para un adulto medio (8 400 kJ / 2 000 kcal), según el Reglamento (UE) n.º 1169/2011.Información nutricional estimada, calculada ingrediente a ingrediente a partir de BEDCA (AESAN / EuroFIR), USDA FoodData Central y el etiquetado de los ingredientes.Son valores orientativos: pueden variar según las marcas, el tamaño de las piezas y la preparación, y no incluyen acompañamientos ni decoraciones opcionales.

Un aroma para cada día

La cucharada de extracto de vainilla es el punto de partida, no el límite. Con la misma base salen nubes de agua de azahar, de jarabe de rosas o de extracto de café — pero no todos los aromas concentran igual: empieza con menos de una cucharada y ajusta probando, porque un extracto de café no dosifica como un agua de azahar.

Sobre el jarabe de glucosa, el ingrediente menos habitual de la lista: se encuentra en tiendas de repostería o por internet. Si no lo localizas, puedes sustituirlo por un jarabe de azúcar de caña tipo golden syrup o por azúcar invertido. No son el mismo ingrediente —aportan algo más de sabor y de color— pero cumplen la misma función contra la cristalización, y las nubes salen deliciosas también.

  • Vainilla
  • Azahar
  • Rosas
  • Café
Lámina ilustrada con las claves de las nubes de azúcar caseras: almíbar a 120 grados, pincel húmedo, claras a punto de nieve y rebozado de azúcar glas y maicena
Las claves de la receta, en una lámina para guardar.

Si las nubes quedan pegajosas

Es el problema clásico, y casi siempre tiene una de estas causas:

  • El almíbar se quedó corto de temperatura. Sin llegar al punto, la masa retiene más agua y no cuaja firme. Por eso el termómetro no es opcional.
  • Humedad ambiental. Son puro azúcar: absorben la humedad del aire. En días húmedos, más rebozado y recipiente hermético.
  • Poco rebozado. Cada cara del cubo debe quedar cubierta de la mezcla de azúcar glas y maicena, también las del corte.
  • El frío de la nevera humedece el rebozado. Es normal: sácalas un rato antes y refresca el rebozado con un poco de la mezcla reservada.

Sobre la conservación: esta receta lleva clara sin cocción posterior, así que lo prudente es guardarlas tapadas en la nevera y consumirlas pronto. Es el pequeño peaje de la versión con claras.

Lo que son: azúcar, y a mucha honra

Son una golosina y conviene tratarlas como tal: hacerlas en casa no cambia eso, simplemente te deja decidir qué ingredientes y qué aromas llevan. Calculado a partir de los ingredientes, cada una ronda las 60 kcal — la tabla completa está en la ficha; el cálculo no incluye el rebozado que se queda en la tabla.

Alérgenos: contienen huevo. Y un aviso para vegetarianos: la gelatina es de origen animal.

Más dulces de casa

Si las haces —y sobre todo si les das tu aroma—, sube a la ficha y déjales tus estrellas: nos cuenta qué recetas os funcionan en casa.

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