Unas lentejas con chorizo como las de casa no tienen ningún misterio, y ahí está su gracia: todo a la cazuela en frío y al fuego. Sin sofrito previo, sin remojo, sin pasos raros. Se ponen las lentejas con el chorizo, la panceta y las verduras, se cubre de agua y el tiempo hace el resto.
Para hacerlas no hace falta ser cocinero: basta con ingredientes buenos y paciencia. Un chorizo decente, una tira de panceta adobada y unas lentejas pardinas de Tierra de Campos, que se cuecen sin remojo y aguantan enteras. Con eso, y una hora de fuego lento, sale el plato de invierno más agradecido que conocemos.
Esta es la versión sencilla de la casa, la de diario: chorizo y panceta, y poco más. Si buscas las lentejas de las grandes ocasiones, con morcilla, oreja y su hueso, esas son nuestras lentejas con chorizo completas; y si prefieres dejarlas sin embutido, tienes las lentejas con verduras a la hortelana.
El resultado son unas lentejas de caldo espesito, con el punto justo de pimentón y el sabor que solo da el embutido cocido despacio. Y como todos los guisos de legumbre, al día siguiente están aún mejor.

Nuestras lentejas, una a una
Lentejas con chorizo
Lentejas con verduras o a la hortelana
Lentejas con Boletus
Sopa de lentejas, pasta y almejas
Lentejas con chorizo y panceta
Ingredientes
Elaboración
- Lavamos y escurrimos las lentejas .
- Colocamos en una cazuela junto con la cebolleta, que cortaremos en cuartos, los dientes de ajos pelados y enteros, las hojas de laurel y el pimentón.
- Añadimos el chorizo cortado en rodajas y la panceta cortada en trozos no muy grandes.
- Cubrimos con abundante agua fría, añadimos un hilo de aceite de oliva virgen extra y ponemos la cazuela en el fuego (vitro o gas).
- En cuanto empiece a hervir bajamos el fuego al mínimo y dejamos que sigan cociendo durante 50-60 minutos a fuego lento.
- Comprobamos que están hechas las lentejas y el caldo espesito.
- Ahora sí, probamos y rectificamos el punto de sal (el chorizo y la panceta ya salan bastante, y añadirla antes endurece la piel de la lenteja).
- Retiramos del fuego, dejamos reposar cinco minutos, y servimos.
| Por ración | 100 g | %VRN* | |
|---|---|---|---|
| Energía | 392 kcal1.640 kJ | 330 kcal1.381 kJ | 20% |
| Grasas | 19 g | 16 g | 27% |
| de las cuales saturadas | 6,2 g | 5,3 g | 31% |
| Hidratos de carbono | 33,2 g | 27,9 g | 13% |
| de los cuales azúcares | 2,3 g | 2 g | 3% |
| Fibra alimentaria | 7,6 g | 6,4 g | 30% |
| Proteínas | 21,4 g | 18 g | 43% |
| Sal | 1,25 g | 1,05 g | 21% |
Los trucos de una buena cazuela de lentejas
- Fuego lento de verdad. En cuanto rompe a hervir se baja al mínimo. Un guiso que borbotea fuerte deshace las lentejas y enturbia el caldo.
- La sal, al final. El chorizo y la panceta ya salan bastante; además la sal añadida pronto endurece la piel de la legumbre. Se prueba y se rectifica en los últimos minutos.
- Si el agua de tu zona es muy dura (mucha cal), las lentejas tardan más en ablandar: usa agua mineral o añade una punta de bicarbonato.
- Para espesar el caldo, aplasta unas cuantas lentejas contra la pared de la cazuela con la cuchara de madera, o tritura un cazo y devuélvelo. Nunca harina.
- No las remuevas con cuchara: mueve la cazuela en vaivén por las asas y se mantienen enteras.
El chorizo, la panceta y las cantidades
La lenteja, un alimento con mucha historia
- En la Edad Media la lenteja fue un alimento primordial para las clases más desfavorecidas: se cultivaba con facilidad y alimentaba mucho por muy poco dinero.
- Con el tiempo su consumo cayó en buena parte de Europa, salvo en los países mediterráneos, donde se quedó como uno de los pilares de la dieta junto a los cereales, el aceite y la vid.
- Hoy su producción se concentra en las regiones templadas, sobre todo Turquía, la India y la Europa mediterránea.
- Y en Castilla, la pardina de Tierra de Campos tiene hasta Indicación Geográfica Protegida propia: pequeña, de piel fina y con un 23 % de proteína.
La familia de lentejas de El Aderezo
Las completas
Con morcilla, oreja de cerdo y su hueso, para un domingo de invierno: lentejas con chorizo, morcilla y oreja.
Con setas
Un registro más fino y otoñal: lentejas con boletus.
Si sobran
Trituradas con su caldo se convierten en una crema de lentejas de cena.
Cómo servirlas y con qué
- Muy calientes y de plato hondo. Son plato único: con una ensalada verde de acompañamiento y fruta de postre, la comida está resuelta.
- Unas guindillas encurtidas o unos piparras al lado: el toque ácido corta la grasa del embutido y limpia el paladar.
- De beber, un tinto joven con cuerpo pero sin mucha madera —un Ribera del Duero joven, un Toro ligero o un mencía— que aguante el pimentón y la grasa del chorizo.
- Ojo con el pan: con un guiso así de contundente, mejor poco y bueno.
Conservación
- Mejor de un día para otro: el caldo asienta y el sabor del embutido se reparte. En nevera, bien tapadas, 3-4 días.
- Se congelan muy bien hasta 3 meses, con su caldo. Descongela en la nevera y recalienta a fuego suave, sin remover.
- Espesarán al enfriar: al recalentar, un poco de agua o caldo caliente las deja en su punto.
- Enfíalas antes de guardarlas y no las dejes horas a temperatura ambiente: es un guiso con carne y conviene refrigerarlo pronto.
Un plato único contundente
Las lentejas aportan proteína vegetal, fibra y hierro por muy poco dinero, pero aquí el chorizo y la panceta suben bastante la grasa saturada y la sal: es un plato de invierno para disfrutar, no de diario si cuidas la tensión o el peso. La versión ligera de la casa son las lentejas a la hortelana, sin embutido.
- Para aligerarlo sin perder sabor: reduce a un solo trozo de chorizo, retira la grasa cuajada en frío y sube la verdura.
- El hierro de la legumbre se aprovecha mejor con vitamina C: una ensalada con tomate o una naranja de postre.
- Alérgenos: la receta no contiene ninguno de declaración obligatoria (Reg. UE 1169/2011), pero revisa la etiqueta del chorizo y la panceta: algunos embutidos llevan lactosa, sulfitos o trazas de gluten.
- Valores orientativos; ante dudas dietéticas, consulta a un profesional sanitario (AESAN).
Preguntas frecuentes
¿Cuántas lentejas hay que poner por persona?
La referencia de la Federación Española de Nutrición es de 60-80 g de legumbre seca por persona. Para un plato único con chorizo y panceta, con 70 g por comensal vas sobrado: unos 210-240 g para 3 personas y unos 350 g para 5-6, como en esta receta.
¿Qué chorizo es mejor para las lentejas?
El semicurado es el más agradecido: resiste la cocción larga sin deshacerse y suelta sabor y color al caldo. El chorizo fresco da un guiso más suave pero tiende a desmoronarse, y el muy curado puede quedar seco. Dulce o picante, al gusto.
¿Hay que cocer el chorizo aparte?
No hace falta: en esta receta entra en crudo con todo lo demás y así da todo su sabor al guiso. Ahora bien, si quieres unas lentejas menos grasas, cuece el chorizo 5 minutos en agua aparte, tira esa agua y añádelo después.
¿Se pueden hacer en olla rápida?
Sí. Con los mismos ingredientes, 8-10 minutos desde que sube la válvula son suficientes. Al abrir, comprueba el caldo: si ha quedado largo, deja reducir unos minutos destapada.

Y si estas lentejas con chorizo te salen como las de casa y se convierten en tu guiso de invierno, regálanos un voto en las estrellas de la ficha: son dos segundos y nos ayudan muchísimo a seguir cocinando recuerdos.







