Pocas recetas han dado tantas alegrías a esta casa como nuestra tarta de queso Philadelphia sin horno: publicada en 2011, fue durante años la más visitada del blog, y quien la prueba entiende por qué. Base crujiente de galleta, un relleno cremosísimo de queso que cuaja solo en la nevera, y su manto de mermelada de fresa con frutos rojos. De pastel de cumpleaños, de comida de domingo, de «pásame la receta».
Su secreto es de los que no fallan: no necesita horno. El relleno se cuaja con sobres de cuajada, el truco de toda la vida que garantiza una textura firme y sedosa sin baño maría, sin grietas y sin sustos. Por eso es la más infalible de nuestras tartas de queso: si sabes hervir leche, te sale.
La tienes explicada en vídeo justo después de la ficha —el de la propia Philadelphia, que ilustra la técnica de maravilla— y con todos los trucos que hemos ido puliendo en quince años haciéndola: la base bien prensada, el hervor justo de la cuajada y el reposo que la deja perfecta. Un clásico de nuestros postres que merece volver a tu mesa.
Más abajo te contamos por qué la cuajada la hace infalible (y qué hacer si no encuentras los sobres), qué galleta usar y cómo conseguir que se desmolde limpia y de revista.
Las tartas de queso de la casa
Tarta de queso y Nutella
FLAÓ, tarta de queso típica de Ibiza
Helado de tarta de queso
Tarta de queso y leche condensada
Tarta de queso Philadelphia sin horno
Ingredientes
Utensilios
Elaboración
- Tritura las galletas hasta dejarlas finas, mézclalas con la mantequilla derretida y trabaja hasta obtener una arena húmeda.
- Cubre la base de un molde desmontable con la mezcla, prensándola bien con el dorso de una cuchara. Guarda en la nevera mientras preparas el relleno.
- Disuelve los sobres de cuajada en un vaso de la leche fría.
- Pon a calentar en un cazo el resto de la leche con la nata, el queso crema y el azúcar, removiendo hasta que el queso se integre.
- Añade la cuajada disuelta y lleva a ebullición. Mantén el hervor suave 2-3 minutos sin dejar de remover: es lo que garantiza que cuaje.
- Vierte la mezcla caliente sobre la base de galleta, con suavidad para no levantarla.
- Deja templar, tapa y lleva a la nevera un mínimo de 6 horas (de un día para otro, aún mejor).
- Con la tarta ya cuajada y fría, cubre la superficie con la mermelada de fresa.
- Desmolda en frío, decora con los frutos rojos y sirve. Verás qué poco dura.
| Por ración | 100 g | %VRN* | |
|---|---|---|---|
| Energía | 570 kcal2.385 kJ | 291 kcal1.218 kJ | 29% |
| Grasas | 34,3 g | 17,5 g | 49% |
| de las cuales saturadas | 21,7 g | 11,1 g | 109% |
| Hidratos de carbono | 58,7 g | 30 g | 23% |
| de los cuales azúcares | 44,9 g | 22,9 g | 50% |
| Fibra alimentaria | 1,1 g | 0,6 g | 4% |
| Proteínas | 7,1 g | 3,6 g | 14% |
| Sal | 0,88 g | 0,45 g | 15% |
Notas
- Manteniendo una dieta equilibrada se puede consumir, de forma ocasional, una porción de este postre. Se recomienda dejar el cheesecake en la nevera durante toda la noche.
Trucos para que salga perfecta (y se desmolde limpia)
- La base, bien prensada: compacta la galleta con mantequilla con el dorso de una cuchara o un vaso, y a la nevera mientras haces el relleno. Base firme = porciones de revista.
- La cuajada necesita su hervor: mantén la mezcla 2-3 minutos hirviendo suave sin dejar de remover. Si no hierve lo suficiente, no cuaja.
- Molde desmontable y, si quieres el seguro total, una tira de papel de horno en el aro.
- La mermelada, sobre la tarta ya cuajada y fría: si la viertes caliente sobre el relleno tibio, se hunde.
- Desmolda en frío, recando el borde con una puntilla si hace falta, y decora con los frutos rojos al momento de servir.
Sin horno y sin fallos: el truco de la cuajada
La base de galleta, a tu gusto
Digestive, la clásica
Nuestra elección de siempre: su punto integral y poco dulce equilibra el relleno. 200 g bien triturados.
María de toda la vida
Más neutra y más dulce: la opción nostalgia que a los niños les encanta.
Con canela o cacao
Una pizca de canela en la base, o galletas de chocolate, cambian la tarta entera. Para repetidores.
La proporción
200 g de galleta por 80 g de mantequilla derretida: se compacta bien y no se desmorona al cortar.
Una familia con mucho fondo
Con Nutella
La versión golosa que arrasó en el blog: tarta de queso y Nutella.
Flaó de Ibiza
La prima balear con siglos de historia, queso y hierbabuena: el flaó ibicenco.
Con leche condensada
Aún más dulce y cremosa: tarta de queso y leche condensada.
En helado
Para el verano: nuestro helado de tarta de queso, el postre dos-en-uno.
Conservación
- Siempre en la nevera, bien tapada: es un postre lácteo. En su punto durante 3-4 días… si llega.
- De un día para otro está MEJOR: el reposo largo asienta la textura y los sabores.
- Congelar, mejor no: la cuajada pierde su sedosidad al descongelar.
- Para transportarla, llévala en el molde y desmolda en destino: llegará impecable.
Un homenaje con cabeza
Una ración (1/8 de tarta) ronda las 550 kcal —estimación propia a partir del etiquetado de sus ingredientes: queso crema, nata, galleta y mantequilla mandan—. Es un postre de celebración, de los de disfrutar sin remordimiento pero con raciones sensatas. Un punto a favor: no lleva huevo. Alérgenos (Reg. UE 1169/2011): contiene leche y gluten (la galleta; con galleta sin gluten queda apta para celíacos).
Preguntas frecuentes sobre la tarta de queso Philadelphia
¿Por qué no me ha cuajado la tarta?
Casi siempre por falta de hervor: la cuajada necesita 2-3 minutos hirviendo suave, removiendo sin parar, para activarse. Y después, sus 6 horas de nevera sin prisas.
¿Tiene que ser queso Philadelphia?
Es el clásico que da nombre a la tarta, pero cualquier queso crema entero de calidad funciona igual de bien. Evita los light: cuajan peor y pierden cremosidad.
¿Cuánto tiempo necesita de nevera?
Mínimo 6 horas, y de un día para otro queda aún mejor. No intentes acelerarlo en el congelador: cuaja desigual.
¿Qué galleta se usa para la base?
Nosotros usamos Digestive (200 g con 80 g de mantequilla), pero las María de toda la vida o unas de chocolate también hacen una base estupenda. Lo importante: triturar fino y prensar bien.
Y si esta tarta vuelve a conquistar tu mesa como conquistó este blog, regálanos un voto en las estrellas de la ficha: quince años después, nos sigue haciendo la misma ilusión.








