Plato de tallarines a la marinera con mejillones, almejas, calamar y langostinos en salsa de tomate

Tallarines a la marinera, todo el mar en un plato de pasta

Mejillones, almejas, calamar y langostinos, con el truco del agua de cocción para una salsa cremosa sin nata.

Última actualización:

Hay platos que parecen de fiesta y se hacen entre semana sin darte cuenta, y estos tallarines a la marinera son el ejemplo perfecto. Mientras cuece la pasta, en otra sartén se abren los mejillones y las almejas, se saltea el calamar y se rematan los langostinos, y en el tiempo que tardas en poner la mesa tienes un plato de pasta con marisco con todo el sabor del mar. En casa es de esos recursos que nunca fallan cuando hay invitados de última hora.

Lo de «a la marinera» no es un adorno. En cocina describe el pescado y el marisco cocinados en vino blanco con cebolla, y muy en especial los mejillones, cuyo jugo de cocción se aprovecha para ligar la salsa. Es, literalmente, la manera de guisar de la gente de mar: pocos ingredientes, el producto fresco y el caldito que sueltan las conchas como base de todo. Si te gusta esta línea, tienes más ideas en nuestras recetas de pasta y marisco.

Aquí conviene una aclaración honesta: la versión clásica «a la marinera» no lleva tomate, solo vino blanco y cebolla. La que preparamos nosotros es la variante española, con un buen tomate frito casero que redondea la salsa y la vuelve más golosa. Ninguna es más auténtica que la otra; son dos maneras de entender el mismo plato, y esta, con tomate, es la que triunfa en nuestra mesa.

Y un aviso para nota: el secreto de que la salsa quede sedosa y abrace la pasta está en el agua de cocción, no en la nata. Guarda un vaso antes de escurrir los tallarines y termínalos un minuto en la sartén con la salsa; te contamos el porqué y el cómo un poco más abajo.

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Plato de tallarines a la marinera con mejillones, almejas, calamar y langostinos en salsa de tomate

Tallarines a la marinera

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Tallarines a la marinera en la versión española, con mejillones, almejas, calamar y langostinos sobre salsa de tomate frito. El secreto está en terminar la pasta en la salsa con un poco de agua de cocción: la liga y la deja cremosa sin nata.
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Tiempo Total 35 minutos
Raciones: 4 personas
Cocina: Italiana
Calorías: 482

Ingredientes
  

Elaboración
 

  1. Ponemos a cocer en una cazuela abundante agua, sal y dos cucharadas de aceite.
  2. Mientras, en un bol lleno de agua, dejamos en remojo las almejas para que suelten (si tienen), residuos de arena.
  3. En cuanto empiece a hervir el agua de la cazuela incorporamos los tallarines o espaguetis frescos. Dejamos cocer según las indicaciones del fabricante.
  4. A continuación pochamos en otra cazuela, con dos cucharadas de aceite de oliva virgen, la cebolleta cortada finamente.
  5. Cuando veamos que la cebolleta se empieza a transparentar añadimos el calamar cortado en trozos no muy pequeños. Dejamos rehogar y añadimos las almejas escurridas y los mejillones limpios.
  6. Removemos con cuidado e incorporamos el vino blanco.
  7. Dejamos que se evapore el alcohol un par de minutos y echamos el tomate frito «Casero».
  8. Removemos, añadimos los langostinos y dejamos que se haga el conjunto unos 7 minutos aproximadamente.
  9. Apagamos la cazuela y mantenemos en caliente.
  10. Escurrimos la pasta, echamos en una fuente y cubrimos con la salsa marinera.
  11. Esparcimos por encima de los tallarines a la marinera perejil fresco picado y un poco de tomate deshidratado en polvo.
  12. Servimos y degustamos estos buenisimos Tallarines a la marinera.
Información nutricional
Valores por ración y por 100 g
Por ración100 g%VRN*
Energía482 kcal2.017 kJ90 kcal377 kJ24%
Grasas16,8 g3,1 g24%
de las cuales saturadas2,5 g0,5 g13%
Hidratos de carbono52,1 g9,7 g20%
de los cuales azúcares7,2 g1,3 g8%
Fibra alimentaria3,8 g0,7 g
Proteínas30,4 g5,7 g61%
Sal1,64 g0,31 g27%
* %VRN: porcentaje de los valores de referencia de nutrientes para un adulto medio (8 400 kJ / 2 000 kcal), según el Reglamento (UE) n.º 1169/2011.Información nutricional estimada, calculada ingrediente a ingrediente a partir de BEDCA (AESAN / EuroFIR), USDA FoodData Central y el etiquetado de los ingredientes.Son valores orientativos: pueden variar según las marcas, el tamaño de las piezas y la preparación, y no incluyen acompañamientos ni decoraciones opcionales.

Trucos para unos tallarines a la marinera de restaurante

200 mlGuarda agua de cocción. Antes de escurrir la pasta, reserva un vaso. Ese agua lleva el almidón que sueltan los tallarines y, al terminar la pasta en la sartén con la salsa, la emulsiona y la deja cremosa sin necesidad de nata.
  • Purga bien las almejas. Déjalas en agua con sal gruesa (unos 30-35 g por litro, que imita la del mar; nunca sal fina yodada) de una a dos horas, cambiando el agua. Así sueltan la arena y no te la encuentras en el plato.
  • El marisco, al final y poco. El calamar admite un rehogado algo más largo, pero mejillones, almejas y langostinos se hacen en un par de minutos: si se pasan, se ponen gomosos. Añádelos casi al final y retíralos en cuanto abran.
  • La pasta, al dente y terminada en la salsa. Cuécela un minuto menos de lo que diga el fabricante y acábala en la sartén con la salsa y un poco del agua reservada. Es la técnica que en Italia llaman mantecatura: la pasta suelta almidón, la salsa liga y todo queda trabado.
  • Descarta las conchas que no se abran. Un mejillón o una almeja que sigue cerrado tras la cocción probablemente estaba muerto antes: no fuerces su apertura ni lo comas. Así lo recomiendan la OCU y las autoridades sanitarias.
  • Tomate frito casero. Es la base de la salsa en esta versión española; uno bueno, con su punto de sofrito, cambia el resultado. Si lo haces en casa, mejor que mejor.

Por qué se llama «a la marinera»

La expresión define, en cocina, los pescados, crustáceos o moluscos cocinados en vino blanco con cebolla, y de forma muy característica los mejillones, cuyo fondo de cocción se liga después para formar la salsa. Es la forma de guisar asociada a la gente de mar, de ahí el nombre.

La duda más habitual es si lleva tomate. La base clásica no lo incluye —solo vino y cebolla—, mientras que la versión popular española sí incorpora tomate frito, como en esta receta. No es un error de una ni un mérito de la otra: son dos tradiciones que conviven. Lo explica bien el nutricionista Juan Revenga en un repaso a las recetas «a la marinera» con tomate y sin él.

Variantes y otras pastas con marisco

La receta admite mucho juego según lo que tengas a mano y lo que te guste. Y si te sobran mejillones de la compra, no los desaproveches: quedan de vicio como mejillones en salsa picante, la tapa de toda la vida. Estas son las variaciones que más hacemos en casa:

Con langostinos como protagonistasSi quieres tirar la casa por la ventana, prueba estos espaguetis con langostinos.
Solo con calamarCuando no hay conchas, unos tallarines de calamar en su salsa resuelven la comida.
Con pasta secaSale igual de rico con espaguetis: de hecho, somos referencia en espaguetis con gambas.
Con un toque picanteUna guindilla en el sofrito y listo; o mira estos tallarines con gambones y cherris.

Con qué acompañarlos

Un plato de pasta con marisco pide un vino blanco fresco que no tape el sabor del mar: un albariño, un verdejo o un godello van de maravilla. De primero o de acompañamiento, una ensalada verde sencilla equilibra la comida, y no te olvides de un buen pan para rebañar la salsa, que es lo mejor del plato. Si lo prefieres sin alcohol, un agua con gas y limón limpia el paladar entre bocado y bocado.

AlbariñoVerdejoGodelloEnsalada verdePan para mojar

Un plato de mar, ligero si controlas el aceite

El marisco aporta proteína de calidad con poca grasa, y la mayor parte de las calorías del plato vienen de la pasta y del aceite del sofrito, así que ajustando esos dos tienes una comida completa y bastante equilibrada. La tabla de la ficha recoge la estimación por ración. Dentro de una dieta variada y con actividad física, encaja bien como plato principal; como siempre, es orientativo.

Alérgenos: contiene crustáceos (langostinos), moluscos (mejillones, almejas, calamar) y gluten (pasta de trigo); el vino puede contener sulfitos. Revisa siempre las etiquetas si cocinas para personas alérgicas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar pasta seca en vez de fresca?

Sí, y queda estupenda. La pasta fresca cuece en dos o tres minutos y la seca según indique el paquete, así que lo único que cambia son los tiempos. Con una buena marca de espaguetis o tallarines secos queda igual de rico.

¿Qué marisco le va bien a la marinera?

Los mejillones son casi obligados, porque su jugo es la base de la salsa. A partir de ahí, admite almejas, langostinos o gambas, y calamar o sepia. Puedes ajustarlo a lo que encuentres fresco en la pescadería.

¿Cómo quito la arena a las almejas?

Déjalas en remojo en agua con sal gruesa, unos 30-35 gramos por litro, de una a dos horas antes de cocinarlas, cambiando el agua una o dos veces. Usa sal gruesa, no sal fina yodada. Así sueltan la arena que llevan dentro.

¿Se puede hacer con nata?

Es una variante moderna que aporta cremosidad, pero no es la marinera clásica. La textura sedosa de verdad se consigue con el almidón del agua de cocción de la pasta, terminándola en la sartén con la salsa, sin necesidad de nata.

¿Qué hago si un mejillón o una almeja no se abre?

Descártalo. Que siga cerrado después de la cocción suele indicar que estaba muerto antes de cocinarlo, y no conviene comerlo. Tampoco fuerces la cocción del resto para que abra: retíralo y ya está.

¿Lleva tomate la salsa marinera?

Depende de la versión. La clásica se hace solo con vino blanco y cebolla, sin tomate; la versión española popular, que es la de esta receta, sí lleva tomate frito. Las dos son tradicionales.

¿Te has animado a hacerlos? Cuando los pruebes, sube a la ficha y puntúalos en las estrellas: nos ayuda muchísimo a saber qué recetas cocináis y a seguir mejorándolas.

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