Tarta de queso al horno con mascarpone y Philadelphia, cremosa y coronada con confitura de frutos rojos

Tarta de queso al horno con mascarpone y Philadelphia

Densa, cremosa y sin una sola grieta: el secreto de esta tarta de queso al horno está en sus tres lácteos, el baño maría y el reposo de un día para otro.

Última actualización:

Esta tarta de queso al horno con mascarpone y Philadelphia es de las primeras recetas que publicamos en el blog, allá por 2006, y sigue siendo nuestra tarta de queso horneada de cabecera: densa, cremosísima y con un punto especial que le dan el mascarpone y el yogur griego. La de recurrir cuando llega una visita inesperada, porque se hace en un momento y triunfa siempre.

Frente a nuestras tartas de queso sin horno, esta es la cocida de verdad, la que cuaja en el horno y coge ese color dorado de pastelería. Su secreto son los tres lácteos: el queso Philadelphia da cuerpo, el mascarpone aporta una cremosidad de otro planeta, y los yogures griegos la aligeran y le dan frescor. Un toque de vainilla y lista. Es de las más especiales de nuestras tartas de queso.

Si no encuentras mascarpone, el propio texto original ya lo decía: puedes cambiarlo por un queso fresco tipo Burgos y sale igual de rica, un poco menos untuosa. Y como todo buen postre de queso, gana muchísimo de un día para otro.

El único «pero» de las tartas de queso horneadas son las grietas. Aquí abajo te contamos el truco del baño maría y del enfriado lento para que te salga lisa y perfecta, de revista.

Nuestras tartas de queso, una a una

Tarta de queso al horno con mascarpone y Philadelphia, cremosa y coronada con confitura de frutos rojos

Tarta de queso al horno con mascarpone y Philadelphia

5 desde 5 votos
Tarta de queso al horno densa y cremosísima: el mascarpone le aporta untuosidad, el queso Philadelphia el cuerpo lácteo y el yogur griego un punto fresco, todo sobre una base de galleta crujiente. El baño maría a fuego suave la deja lisa y sin grietas, y reposa de un día para otro para cuajar del todo. Se corona con confitura de frutos rojos.
Tiempo de preparación 25 minutos
Tiempo de cocción 1 hora 15 minutos
Tiempo Total 1 hora 40 minutos
Raciones: 8 raciones
Cocina: Española
Calorías: 531

Ingredientes
  

Para la base
  • 200 g Galletas Digestive trituradas
  • 45 g Mantequilla derretida (unas 3 cucharadas)
  • 1 cucharada Azúcar blanco
Para el relleno
  • 250 g Queso Philadelphia o queso crema, a temperatura ambiente
  • 250 g Queso Mascarpone o queso fresco tipo Burgos
  • 2 Yogur griego naturales (unos 250 g)
  • 3 Huevos
  • 150 g Azúcar blanco
  • 3 cucharadas Harina de trigo
  • 30 g Mantequilla derretida (2 cucharadas)
  • 1 cucharadita Vainilla líquida o azúcar avainillado
  • Sal una pizca
Para la cobertura
  • Confitura de frutos rojos al gusto, opcional

Utensilios

  • 1 Molde desmontable de unos 22-24 cm
  • 1 Bandeja honda para el baño maría
  • 1 Batidora
  • Papel de aluminio

Elaboración
 

  1. Precalienta el horno a 180 ºC. Tritura las galletas, mézclalas con la mantequilla derretida y la cucharada de azúcar, y presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable engrasado.
  2. Hornea la base 15 minutos, hasta que quede compacta. Sácala y déjala templar. Baja el horno a 160 ºC.
  3. Forra el exterior del molde con dos capas de papel de aluminio (para el baño maría) y resérvalo.
  4. En un bol, bate a velocidad BAJA el queso Philadelphia, el mascarpone y los yogures, solo hasta integrar (batir con fuerza mete aire y agrieta la tarta).
  5. Añade los huevos de uno en uno, integrando cada uno sin batir en exceso. Incorpora el azúcar, la harina, la mantequilla derretida, la vainilla y la pizca de sal, y mezcla hasta una crema fina.
  6. Vierte la crema sobre la base de galleta. Coloca el molde dentro de una bandeja honda y llénala de agua caliente hasta media altura del molde (baño maría).
  7. Hornea a 160 ºC unos 60 minutos: estará lista cuando al pinchar el centro salga casi limpio y el centro tiemble ligeramente.
  8. Apaga el horno y deja la tarta dentro 1 hora con la puerta entreabierta. Luego, ya a temperatura ambiente, refrigera un mínimo de 12 horas (mejor de un día para otro).
  9. Desmolda con cuidado y, justo antes de servir, cubre con la confitura de frutos rojos.
Información nutricional
Valores por ración y por 100 g
Por ración100 g%VRN*
Energía531 kcal2.222 kJ308 kcal1.289 kJ27%
Grasas36,4 g21,1 g52%
de las cuales saturadas22,4 g13 g112%
Hidratos de carbono42,5 g24,7 g16%
de los cuales azúcares28,3 g16,4 g31%
Fibra alimentaria1 g0,6 g4%
Proteínas9,7 g5,6 g19%
Sal0,69 g0,4 g12%
* %VRN: porcentaje de los valores de referencia de nutrientes para un adulto medio (8 400 kJ / 2 000 kcal), según el Reglamento (UE) n.º 1169/2011.Información nutricional estimada, calculada ingrediente a ingrediente a partir de BEDCA (AESAN / EuroFIR), USDA FoodData Central y el etiquetado de los ingredientes.Son valores orientativos: pueden variar según las marcas, el tamaño de las piezas y la preparación, y no incluyen acompañamientos ni decoraciones opcionales.

Trucos para que salga cremosa y sin grietas

160 °CHorno suave, la clave. El relleno se hornea a 160 ºC: a temperaturas altas el huevo cuaja de golpe y la superficie se agrieta. Con calor suave queda sedosa por dentro.
  • Baño maría: forra el molde por fuera con papel de aluminio y hornéalo dentro de una bandeja con agua caliente. El vapor cuece la tarta con suavidad y evita las grietas.
  • No batas con aire: mezcla los quesos a velocidad baja, lo justo para integrar. El exceso de aire es la causa número uno de que se agriete al hornear.
  • Los huevos, de uno en uno y sin batir en exceso una vez incorporados.
  • Enfriado lento: apaga el horno y deja la tarta dentro una hora con la puerta entreabierta. Nunca la pases directa del horno a la nevera: el cambio brusco la agrieta.
  • Reposo de 12 horas en la nevera antes de servir: cuaja del todo y la textura se vuelve perfecta. Mejor hacerla la víspera.

El secreto: tres lácteos en armonía

Queso PhiladelphiaDa el cuerpo y ese sabor lácteo clásico de cheesecake. La base de todo.
MascarponeLa joya: aporta una cremosidad densa y untuosa imposible de conseguir solo con queso crema.
Yogur griegoAligera el conjunto y le da un punto fresco y ligeramente ácido que equilibra tanta cremosidad.
VainillaUna cucharadita de extracto (o azúcar avainillado): el aroma que redondea el bocado.

La base y la cobertura

Base de galleta

200 g de Digestive trituradas con mantequilla derretida y una cucharada de azúcar. Se hornea 15 minutos para que quede crujiente y no se reblandezca con el relleno.

¿Sin mascarpone?

Cambia el mascarpone por queso fresco tipo Burgos, como ya sugeríamos en la receta original: menos untuosa, igual de rica.

Cobertura clásica

Confitura de frutos rojos, fresa o melocotón por encima, con la tarta ya fría: el contraste dulce y ácido perfecto.

O al natural

Tan cremosa está que aguanta perfectamente sola, con un puñado de frutos rojos frescos al servir.

La familia de las tartas de queso

La clásica sin horno

Nuestra tarta de queso Philadelphia sin horno, cuajada con cuajada y con vídeo. La más famosa del blog.

Con Nutella

La versión golosa de chocolate: tarta de queso y Nutella.

La fácil con nata

Más suave y para principiantes: Philadelphia y nata.

En helado

Para el verano: helado de tarta de queso.

Conservación

  • Siempre en la nevera, bien tapada: aguanta perfectamente 3-4 días, y está aún mejor al día siguiente.
  • De la víspera: como necesita su reposo de 12 horas, es un postre ideal para dejar hecho.
  • Se congela bien (hasta 2 meses, mejor sin la cobertura): descongélala en la nevera lentamente.
  • La confitura, al servir: así conserva el brillo y no humedece la superficie.

Un postre de celebración

Es un cheesecake generoso: tres lácteos y azúcar mandan, así que es un capricho de ocasión para disfrutar en raciones sensatas. Un punto a su favor: los yogures griegos aportan algo de proteína y aligeran el conjunto frente a otras tartas más cargadas de nata. Tienes el detalle completo por ración en la tabla de aquí abajo. Alérgenos (Reg. UE 1169/2011): contiene leche, huevo y gluten (la galleta; con galleta sin gluten, apta para celíacos).

Preguntas frecuentes sobre la tarta de queso con mascarpone

¿Por qué se me agrieta la tarta de queso?

Por dos motivos casi siempre: horno demasiado fuerte (mejor 160 ºC, y baño maría) y exceso de aire al batir. Y no la pases del horno a la nevera de golpe: enfríala despacio con el horno apagado y la puerta entreabierta.

¿Es imprescindible el mascarpone?

No: es el que da la cremosidad extra, pero puedes sustituirlo por queso fresco tipo Burgos, como ya indicábamos en la receta original. Quedará algo menos untuosa, igual de buena.

¿Cómo sé que está hecha?

Al pinchar el centro con una aguja o palillo, debe salir casi limpio y el centro quedar todavía un pelín temblorón (cuajará al enfriar). Con el baño maría, unos 60 minutos a 160 ºC.

¿Puedo hacerla sin baño maría?

Sí, pero es más fácil que se agriete. Si prescindes de él, baja aún más la temperatura (150 ºC) y coloca una bandeja con agua en la base del horno para crear algo de humedad.

Si esta veterana del blog vuelve a triunfar en tu mesa, regálanos un voto en las estrellas de la ficha: son dos clics y nos anima a seguir rescatando recetas de siempre.

arta-de-chocolate-blanco-y-fresas