Esta tarta de queso al horno con mascarpone y Philadelphia es de las primeras recetas que publicamos en el blog, allá por 2006, y sigue siendo nuestra tarta de queso horneada de cabecera: densa, cremosísima y con un punto especial que le dan el mascarpone y el yogur griego. La de recurrir cuando llega una visita inesperada, porque se hace en un momento y triunfa siempre.
Frente a nuestras tartas de queso sin horno, esta es la cocida de verdad, la que cuaja en el horno y coge ese color dorado de pastelería. Su secreto son los tres lácteos: el queso Philadelphia da cuerpo, el mascarpone aporta una cremosidad de otro planeta, y los yogures griegos la aligeran y le dan frescor. Un toque de vainilla y lista. Es de las más especiales de nuestras tartas de queso.
Si no encuentras mascarpone, el propio texto original ya lo decía: puedes cambiarlo por un queso fresco tipo Burgos y sale igual de rica, un poco menos untuosa. Y como todo buen postre de queso, gana muchísimo de un día para otro.
El único «pero» de las tartas de queso horneadas son las grietas. Aquí abajo te contamos el truco del baño maría y del enfriado lento para que te salga lisa y perfecta, de revista.
Nuestras tartas de queso, una a una
Tarta de queso Philadelphia sin horno: la receta original
Tarta de queso y Nutella
Tarta de queso Philadelphia y nata: la receta fácil
Helado de tarta de queso
Tarta de queso al horno con mascarpone y Philadelphia
Ingredientes
Utensilios
Elaboración
- Precalienta el horno a 180 ºC. Tritura las galletas, mézclalas con la mantequilla derretida y la cucharada de azúcar, y presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable engrasado.
- Hornea la base 15 minutos, hasta que quede compacta. Sácala y déjala templar. Baja el horno a 160 ºC.
- Forra el exterior del molde con dos capas de papel de aluminio (para el baño maría) y resérvalo.
- En un bol, bate a velocidad BAJA el queso Philadelphia, el mascarpone y los yogures, solo hasta integrar (batir con fuerza mete aire y agrieta la tarta).
- Añade los huevos de uno en uno, integrando cada uno sin batir en exceso. Incorpora el azúcar, la harina, la mantequilla derretida, la vainilla y la pizca de sal, y mezcla hasta una crema fina.
- Vierte la crema sobre la base de galleta. Coloca el molde dentro de una bandeja honda y llénala de agua caliente hasta media altura del molde (baño maría).
- Hornea a 160 ºC unos 60 minutos: estará lista cuando al pinchar el centro salga casi limpio y el centro tiemble ligeramente.
- Apaga el horno y deja la tarta dentro 1 hora con la puerta entreabierta. Luego, ya a temperatura ambiente, refrigera un mínimo de 12 horas (mejor de un día para otro).
- Desmolda con cuidado y, justo antes de servir, cubre con la confitura de frutos rojos.
| Por ración | 100 g | %VRN* | |
|---|---|---|---|
| Energía | 531 kcal2.222 kJ | 308 kcal1.289 kJ | 27% |
| Grasas | 36,4 g | 21,1 g | 52% |
| de las cuales saturadas | 22,4 g | 13 g | 112% |
| Hidratos de carbono | 42,5 g | 24,7 g | 16% |
| de los cuales azúcares | 28,3 g | 16,4 g | 31% |
| Fibra alimentaria | 1 g | 0,6 g | 4% |
| Proteínas | 9,7 g | 5,6 g | 19% |
| Sal | 0,69 g | 0,4 g | 12% |
Trucos para que salga cremosa y sin grietas
- Baño maría: forra el molde por fuera con papel de aluminio y hornéalo dentro de una bandeja con agua caliente. El vapor cuece la tarta con suavidad y evita las grietas.
- No batas con aire: mezcla los quesos a velocidad baja, lo justo para integrar. El exceso de aire es la causa número uno de que se agriete al hornear.
- Los huevos, de uno en uno y sin batir en exceso una vez incorporados.
- Enfriado lento: apaga el horno y deja la tarta dentro una hora con la puerta entreabierta. Nunca la pases directa del horno a la nevera: el cambio brusco la agrieta.
- Reposo de 12 horas en la nevera antes de servir: cuaja del todo y la textura se vuelve perfecta. Mejor hacerla la víspera.
El secreto: tres lácteos en armonía
La base y la cobertura
Base de galleta
200 g de Digestive trituradas con mantequilla derretida y una cucharada de azúcar. Se hornea 15 minutos para que quede crujiente y no se reblandezca con el relleno.
¿Sin mascarpone?
Cambia el mascarpone por queso fresco tipo Burgos, como ya sugeríamos en la receta original: menos untuosa, igual de rica.
Cobertura clásica
Confitura de frutos rojos, fresa o melocotón por encima, con la tarta ya fría: el contraste dulce y ácido perfecto.
O al natural
Tan cremosa está que aguanta perfectamente sola, con un puñado de frutos rojos frescos al servir.
La familia de las tartas de queso
La clásica sin horno
Nuestra tarta de queso Philadelphia sin horno, cuajada con cuajada y con vídeo. La más famosa del blog.
Con Nutella
La versión golosa de chocolate: tarta de queso y Nutella.
La fácil con nata
Más suave y para principiantes: Philadelphia y nata.
En helado
Para el verano: helado de tarta de queso.
Conservación
- Siempre en la nevera, bien tapada: aguanta perfectamente 3-4 días, y está aún mejor al día siguiente.
- De la víspera: como necesita su reposo de 12 horas, es un postre ideal para dejar hecho.
- Se congela bien (hasta 2 meses, mejor sin la cobertura): descongélala en la nevera lentamente.
- La confitura, al servir: así conserva el brillo y no humedece la superficie.
Un postre de celebración
Es un cheesecake generoso: tres lácteos y azúcar mandan, así que es un capricho de ocasión para disfrutar en raciones sensatas. Un punto a su favor: los yogures griegos aportan algo de proteína y aligeran el conjunto frente a otras tartas más cargadas de nata. Tienes el detalle completo por ración en la tabla de aquí abajo. Alérgenos (Reg. UE 1169/2011): contiene leche, huevo y gluten (la galleta; con galleta sin gluten, apta para celíacos).
Preguntas frecuentes sobre la tarta de queso con mascarpone
¿Por qué se me agrieta la tarta de queso?
Por dos motivos casi siempre: horno demasiado fuerte (mejor 160 ºC, y baño maría) y exceso de aire al batir. Y no la pases del horno a la nevera de golpe: enfríala despacio con el horno apagado y la puerta entreabierta.
¿Es imprescindible el mascarpone?
No: es el que da la cremosidad extra, pero puedes sustituirlo por queso fresco tipo Burgos, como ya indicábamos en la receta original. Quedará algo menos untuosa, igual de buena.
¿Cómo sé que está hecha?
Al pinchar el centro con una aguja o palillo, debe salir casi limpio y el centro quedar todavía un pelín temblorón (cuajará al enfriar). Con el baño maría, unos 60 minutos a 160 ºC.
¿Puedo hacerla sin baño maría?
Sí, pero es más fácil que se agriete. Si prescindes de él, baja aún más la temperatura (150 ºC) y coloca una bandeja con agua en la base del horno para crear algo de humedad.
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