Crema de calabacín con queso de color verde suave, servida en un cuenco con aceite de oliva, virutas de queso, semillas de calabaza y pimienta, junto a calabacines frescos

Crema de calabacín con queso

El calabacín de la huerta convertido en la crema más suave del verano, con el punto justo de queso

Última actualización:

Pocas cosas hay tan reconfortantes como una buena crema de calabacín: suave, ligera y con esa cremosidad del queso que la hace irresistible incluso para los que dicen que no les gusta la verdura. Nosotros la hacemos con la base dulce del puerro y una patata que le da cuerpo, y la rematamos con el queso que tengamos a mano. Es de esas recetas de aprovechamiento que salen ricas siempre y se preparan en media hora.

El calabacín está disponible casi todo el año, pero es en verano cuando lo encontramos en su mejor momento. Aporta muchísima agua y muy pocas calorías —apenas 17 kcal por cada 100 g según la Fundación Española de la Nutrición—, así que la ligereza de esta crema depende sobre todo del queso y la nata que le añadas.

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Crema de calabacín con queso de color verde suave, servida en un cuenco con aceite de oliva, virutas de queso, semillas de calabaza y pimienta, junto a calabacines frescos

Crema de calabacín con queso

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Una crema de calabacín suave y ligera, con la cremosidad justa del queso y el fondo dulce del puerro. Se hace en media hora, admite el queso que más te guste (quesitos, crema o de cabra) y está rica caliente en invierno o fresquita en verano. Reconfortante y de las que gustan a toda la familia.
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 25 minutos
Tiempo Total 35 minutos
Raciones: 4 raciones
Cocina: Española
Calorías: 227

Ingredientes
  

  • 4 Calabacines lavados; sin pelar si la piel está tersa
  • 2 Puerros solo la parte blanca
  • 1 Patata mediana, para dar cuerpo
  • 750 ml Caldo de verduras o agua, el justo para cubrir apenas las verduras
  • 1 cucharadita Mantequilla
  • 2 cucharadas Aceite de oliva virgen extra
  • 100 ml Nata líquida para cocinar o leche evaporada
  • 2 Quesitos o 50 g de queso crema (ver la guía de quesos)
  • Queso rallado para servir
  • Sal
  • Pimienta

Utensilios

  • Cazuela
  • Batidora de vaso o Thermomix
  • Colador chino para una textura sedosa

Elaboración
 

  1. Pica la parte blanca de los puerros y póchala a fuego suave con la mantequilla y dos cucharadas de aceite de oliva, unos 5-8 minutos, sin que llegue a dorarse.
  2. Lava los calabacines (no hace falta pelarlos si la piel está tersa) y córtalos en rodajas. Añádelos al puerro, salpimienta y rehoga otros 5 minutos.
  3. Pela y trocea la patata, incorpórala y cubre apenas las verduras con agua o caldo de verduras: el calabacín suelta mucha agua, así que mejor quedarse corto de líquido.
  4. Tapa y cuece a fuego medio-bajo unos 20 minutos, hasta que la patata esté tierna.
  5. Aparta del fuego, añade la nata y los quesitos y deja templar unos minutos: al bajar a unos 80 ºC el queso funde sin cortarse.
  6. Tritura con la batidora hasta obtener una crema fina. Si la quieres sedosa, pásala por el chino.
  7. Rectifica de sal y sirve con un hilo de aceite de oliva en crudo y queso rallado por encima. Añade los toppings que quieras (picatostes, semillas, pimienta).
Información nutricional
Valores por ración y por 100 g
Por ración100 g%VRN*
Energía227 kcal950 kJ11%
Grasas15,1 g22%
de las cuales saturadas5,9 g30%
Hidratos de carbono17,7 g7%
de los cuales azúcares7,7 g9%
Fibra alimentaria4,1 g
Proteínas5,6 g11%
Sal0,33 g6%
* %VRN: porcentaje de los valores de referencia de nutrientes para un adulto medio (8 400 kJ / 2 000 kcal), según el Reglamento (UE) n.º 1169/2011.Información nutricional estimada, calculada ingrediente a ingrediente a partir de BEDCA (AESAN / EuroFIR), USDA FoodData Central y el etiquetado de los ingredientes.Son valores orientativos: pueden variar según las marcas, el tamaño de las piezas y la preparación, y no incluyen acompañamientos ni decoraciones opcionales.

Notas

  • Poco líquido. El calabacín suelta mucha agua; cubre apenas las verduras y ajusta la textura al triturar.
  • Fría o caliente. Caliente en invierno; en verano, fresquita de la nevera, tipo vichyssoise.
  • Presentación de El Aderezo: vacía un par de calabacines y sirve la crema dentro, queda muy vistoso.

Trucos para una crema fina y cremosa

  • Cubre apenas con líquido. El calabacín suelta mucha agua; si lo ahogas, la crema queda aguada. Añade el caldo justo para que asome entre la verdura.
  • El queso, fuera del fuego. Añádelo con la crema ya templada (unos 80 ºC) para que funda sin cortarse.
  • Pasa por el chino. Si la quieres de textura sedosa, cuélala tras triturar; marca la diferencia.
  • Aceite en crudo al final. Un hilo de AOVE al servir emulsiona, da brillo y realza el sabor.

Qué queso usar (y qué aporta cada uno)

QuesitosLa opción clásica y suave, con ese sabor lácteo de siempre. Bastan 2-3 porciones para 4 raciones.
Queso cremaTipo de untar. Deja la crema muy untuosa y aterciopelada; unos 50 g son suficientes.
Queso de cabraUn rulo en rodajas aporta un punto intenso y gourmet. Ideal si quieres una versión con más carácter.
Parmesano o curadoRallado, luce mejor como topping final que dentro de la crema: da un remate salado y aromático.

Variantes para adaptarla a ti

Más ligera

Prescinde de la nata y la patata: el propio calabacín con un poco de queso ya da cremosidad. Una versión perfecta si la quieres baja en calorías.

Fría de verano

Déjala enfriar bien y sírvela como una vichyssoise de calabacín, con cebollino picado y unas gotas de aceite. Refrescante y elegante.

Cómo conservarla

En la nevera

Aguanta 3 o 4 días en un recipiente tapado. Si se espesa, aclárala con un poco de caldo al recalentar.

En el congelador

Hasta 3 meses. Congélala sin la nata ni el queso y añádelos al recalentar para que la textura no se corte.

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Ligera, pero con el punto del queso

Es un primer plato ligero y vegetal —rondará las 227 kcal por ración—, con la cremosidad justa que le da el queso. Encaja bien en una alimentación cuidada en calorías, según la ración y el acompañamiento.

  • Para el día a día. El calabacín es pura ligereza; lo que más suma son el queso, la nata y el aceite, así que gradúalos a tu gusto (o hazla más ligera sin nata).
  • Si llevas una vida activa. El queso aporta algo de proteína, pero no es un plato proteico: acompáñalo de huevo, pollo o legumbre si buscas que sacie más tras entrenar.
  • Alérgenos. Contiene leche (nata y queso). Si eres celíaco, usa un caldo sin gluten.

La alimentación saludable se valora en el conjunto de la dieta, no en un plato; para pautas personalizadas, consulta a un profesional sanitario.

Preguntas frecuentes sobre la crema

¿Con qué queso queda mejor?

Los quesitos dan una cremosidad suave y ese sabor lácteo «de la abuela»; el queso crema (tipo untar) la deja más untuosa; el queso de cabra aporta un sabor intenso y gourmet; y el parmesano rallado luce mejor como topping final. Elige según el resultado que busques.

¿Hay que pelar el calabacín?

No es necesario si la piel está tersa: aporta color verde y fibra, y se lava bien y listo. Pélalo solo si la piel está dura o encerada, o si prefieres una crema de color más pálido.

¿Cómo evito que quede aguada?

La clave es cubrir apenas las verduras al cocer, porque el calabacín ya suelta mucha agua. Si aun así queda líquida, redúcela unos minutos a fuego medio destapada, o añade un poco más de queso o de patata cocida para ligarla.

¿Se puede hacer sin nata?

Sí, y queda más ligera. El propio calabacín con un buen queso ya da cremosidad; también puedes usar leche evaporada o simplemente emulsionar un buen chorro de aceite de oliva al triturar.

¿Se toma fría o caliente?

De las dos maneras. En invierno reconforta caliente; en verano está deliciosa fría de la nevera, como una vichyssoise de calabacín. Si la sirves fría, rectifica el punto de sal en frío.

¿Se puede congelar?

Sí, hasta 3 meses. Lo ideal es congelarla sin la nata ni el queso y añadirlos al recalentar, para que la textura no se corte. Descongélala en la nevera y caliéntala a fuego suave.

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