Estas lentejas con verduras —o a la hortelana, como se han llamado siempre en casa— son el plato de cuchara al que volvemos cuando apetece algo honesto y sin adornos. Aquí no hay chorizo ni panceta: el sabor lo ponen la verdura, el pimentón y un buen aceite de oliva. Y sin embargo saben a domingo de invierno.
En casa solemos cocinar lenteja pardina de Tierra de Campos, que junto a la verdina y la castellana es una de las tres variedades más extendidas en Castilla y León. Es pequeña, de piel fina y carne blanda, y tiene una virtud que cambia la vida a cualquiera que llegue tarde a la cocina: no necesita remojo. De la bolsa a la cazuela.
El truco de esta receta está en algo que hacía mi madre y que parece una tontería: el puerro y el trozo de pimiento verde entran enteros a la cazuela, dan todo su sabor al caldo y, cuando han hecho su trabajo, se retiran. En casa no gustan encontrárselos en el plato, pero sin ellos el guiso no sabe igual. Es una manera muy antigua de cocinar: la verdura como condimento, no como tropiezo.
Salen unas lentejas ligeras, de caldo corto y sabroso, que están mejor al día siguiente y que en casa se sirven siempre muy calientes y con unas guindillas de Ibarra al lado. Un plato de legumbre completo, baratísimo y de los que dejan la cocina oliendo a bien.

Otras legumbres de cuchara
Lentejas con Boletus
Receta tradicional de Judiones de Segovia
Garbanzos con chorizo
Sopa de lentejas, pasta y almejas
Lentejas con verduras o a la hortelana
Ingredientes
Elaboración
- Pelamos las zanahorias y la patata.
- Lavamos y cortamos las verduras en cubos pequeños.
- Después de lavar las lentejas las introducimos en una cazuela con las verduras limpias, la hoja de laurel, el ajo pelado, una cucharada de pimentón dulce y sal.
- Cubrimos con agua mineral (más o menos un litro), y un buen chorro de aceite de oliva virgen.
- Ponemos la tapa a la cazuela y llevamos a ebullición.
- Cuando llegue este punto, bajamos el fuego poco más que al mínimo y, dejamos cocer las lentejas con verduras cuarenta minutos.
- Comprobamos el punto de sal y servimos las lentejas con verduras muy calientes acompañadas por unas guindillas de Ibarra.
| Por ración | 100 g | %VRN* | |
|---|---|---|---|
| Energía | 294 kcal1.230 kJ | 158 kcal661 kJ | 15% |
| Grasas | 8,6 g | 4,6 g | 12% |
| de las cuales saturadas | 1,2 g | 0,7 g | 6% |
| Hidratos de carbono | 40,5 g | 21,8 g | 16% |
| de los cuales azúcares | 4,2 g | 2,3 g | 5% |
| Fibra alimentaria | 9,4 g | 5 g | 38% |
| Proteínas | 13,9 g | 7,5 g | 28% |
| Sal | 0,1 g | 0,05 g | 2% |
Notas
Los trucos para que salgan tiernas y enteras
- La sal, al final. Es el error más repetido: la sal endurece la piel de la legumbre e impide que el centro se cocine por igual. Se añade en los últimos minutos y se rectifica ahí.
- La pardina no necesita remojo gracias a su hollejo fino. Si usas otra variedad más gruesa, déjala en agua unas horas y desecha el agua del remojo: se cuece siempre con agua limpia y fría.
- ¿Agua muy dura en tu zona? El exceso de cal endurece la legumbre. Se corrige cociendo con agua mineral (como hacemos aquí) o añadiendo una punta de bicarbonato al agua.
- Nunca las remuevas con cuchara: se rompen. Si se pegan, se mueve la cazuela en vaivén cogiéndola por las asas.
- Si el caldo queda largo, saca un cazo de lentejas, tritúralo y devuélvelo a la olla: espesa sin harina y sin desvirtuar el sabor.
La lenteja pardina de Tierra de Campos
Variaciones de la casa
Más contundentes
Un chorizo entero pinchado durante la cocción las convierte en un plato de invierno de otra categoría. Tienes la versión completa en nuestras lentejas con chorizo.
Con un toque de monte
Un puñado de setas cambia por completo el registro: así hacemos nuestras lentejas con boletus.
De un día para otro
Si sobran, tritúralas con un poco de caldo y tienes una crema de lentejas estupenda para la cena.
En frío, en verano
Escurridas y bien frías, con un buen vinagre, se convierten en ensalada de lentejas.
Con qué acompañarlas
- Las guindillas de Ibarra son el acompañamiento de siempre en casa: su punto ácido y suave corta la untuosidad del guiso. Un par al lado del plato.
- Un huevo cocido partido por encima, o un poco de cebolleta cruda muy picada, para quien las quiera más completas.
- De beber, un tinto joven y ligero —un mencía o un tinto de Cigales, sin barrica— que no tape la verdura. Con lentejas sin embutido, un blanco con cuerpo también funciona.
- Y de postre, fruta de temporada: es un plato único completo y no pide más.
Conservación
- Están mejor al día siguiente: el caldo asienta y la legumbre termina de coger sabor. En la nevera, bien tapadas, aguantan 3-4 días.
- Se congelan perfectamente (hasta 3 meses). Congela con su caldo y descongela en la nevera; al recalentar, a fuego suave y sin remover.
- Si espesan de un día para otro (lo harán), se aligeran con un poco de agua o caldo caliente al recalentar.
- Recalentar siempre despacio: un hervor fuerte a la segunda vuelta es lo que las deshace.
Un plato de legumbre completo
Las lentejas con verduras son de los platos más equilibrados del recetario de casa: legumbre y hortaliza en la misma cazuela, con muy poca grasa añadida (solo el aceite de oliva) y sin embutido. Aportan proteína vegetal, fibra y hierro, y sacian mucho para las calorías que tienen, algo útil si cuidas el peso dentro de una alimentación variada y una vida activa.
- Para aprovechar mejor el hierro de la legumbre, acómpañalas de algo con vitamina C: un tomate en ensalada o una naranja de postre.
- Alérgenos: la receta no lleva ninguno de declaración obligatoria (Reglamento UE 1169/2011). Si acompañas con pan, ojo al gluten.
- Es una receta apta para dietas vegetarianas y veganas tal cual está.
- La información de la tabla es orientativa; ante cualquier duda dietética, consulta a un profesional sanitario (AESAN).
Preguntas frecuentes
¿Hay que poner las lentejas en remojo?
La pardina no lo necesita: su piel es fina y se cuece perfectamente partiendo de agua fría. Las variedades de piel más gruesa (castellana, por ejemplo) agradecen unas horas de remojo; en ese caso, tira el agua y cuece con agua limpia.
¿Por qué se me quedan duras las lentejas?
Casi siempre por dos motivos: haber echado la sal al principio (endurece la piel) o cocer con agua muy dura, rica en cal. Sal al final y agua mineral o una punta de bicarbonato, y el problema desaparece.
¿Cuánto tardan en hacerse?
Unos 40 minutos a fuego muy suave en cazuela tradicional, contando desde que rompe a hervir. En olla rápida bastan 8-10 minutos desde que sube la válvula.
¿Puedo hacerlas sin patata?
Sí. La patata aporta cuerpo al caldo, pero se puede omitir o cambiar por calabaza si buscas un plato más ligero. El resto de la receta no cambia.
Y si estas lentejas a la hortelana te saben a las de casa y se convierten en tu plato de cuchara de diario, regálanos un voto en las estrellas de la ficha: son dos segundos y nos ayudan muchísimo a seguir cocinando recuerdos.










